6 de mayo de 2013 / 12:53 p.m.

 Un llamado a la calma para “evitar una escalada” del conflicto hizo ayer a las partes el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien se declaró “muy preocupado” tras los bombardeos israelíes en territorio sirio.

En un comunicado, el vocero de Ban, Martin Nesirky, dijo que las Naciones Unidas llamaba ""a todas las partes a hacer gala de un máximo de calma y contención, así como a actuar de manera responsable para evitar una escalada de lo que ya es un conflicto devastador y muy peligroso"".

Ban también pidió ""respeto de la soberanía nacional y de la integridad territorial de todos los países de la región y de la aplicación de todas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad"" de la ONU.

La ONU agregó que Ban se había comunicado telefónicamente ayer con el titular de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi, con quien coincidió en subrayar los ""riesgos para la seguridad regional"" derivados de la situación en Siria.

La aviación israelí lanzó el domingo un ataque aéreo cerca de Damasco, el segundo en 48 horas sobre territorio sirio. El gobierno israelí asegura que trata de impedir el envío de armas al partido de gobierno, el Hizbolá libanés, “agresiones” que para el gobierno de Bashar al Asad abren la puerta a todas las opciones y hacen que la situación en el área sea aún más “peligrosa”.

La violencia en Siria ya dejó más de 70 mil muertos (ONU) en poco más de dos años y estos bombardeos podrían ser un punto de inflexión.

Según la cancillería siria, los bombardeos fueron sobre tres posiciones militares al noroeste de Damasco con misiles lanzados por aviones procedentes de Israel vía Líbano.

Los ataques impactaron en un centro de investigación científica en Jamraya (afuera de la capital), también atacado en enero por la aviación israelí, y contra dos objetivos militares: un importante depósito de municiones y una unidad de defensa antiaérea.

En tanto, el gobierno de Irán replicó a través de su comandante del ejército, general Ahmad Pourdastan, que el país está dispuesto a “entrenar” al ejército sirio.

La tv siria anunció que ""los misiles estaban listos para atacar objetivos precisos en caso de violación"".

Para el gobierno sirio, el ataque vuelve la situación más peligrosa, según dijo declaró el ministro de Información, Omran al Zohbi.

""El gobierno de la República Árabe Siria confirma que esta agresión abre la puerta a todas las posibilidades"", añadió el ministro.

En carta dirigida a la ONU, Damasco acusó al gobierno israelí de apoyar a los rebeldes, en especial al Frente Al Nosra, brazo armado de Al Qaeda.

Agencias