7 de mayo de 2013 / 01:41 p.m.

  

Ginebra • La comisión de investigación internacional independiente sobre Siria, auspiciada por Naciones Unidas, aseguró que “no ha logrado los resultados que le permitan concluir que han sido utilizadas armas químicas por las partes en conflicto.

“En consecuencia y hasta el presente, la Comisión no está en medida de comentar esos alegatos”, añadió el comunicado difundido ayer, que aparece como un mentís a las declaraciones de uno de sus miembros, la fiscal suiza Carla del Ponte, quien habló del uso de gas sarín por los rebeldes.

Carla del Ponte —quien en sus precedentes mandatos, sobre todo cuando era fiscal del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), se hizo notar por sus declaraciones a la prensa y que no labora en el mismo equipo de expertos que la ONU formó para investigar las denuncias—, dijo el domingo en la noche, en italiano ante las cámaras de la tv pública suiza del Tesino, que había visto un informe “acerca de testimonios obtenidos concernientes a la utilización de armas químicas, en particular gas sarín, por parte de los opositores y no del gobierno” de Damasco.

Habló de “fuertes sospechas, de sospechas concretas”, y estimó que no era “sorprendente” que los rebeldes hayan usado gas sarín, “ya que hay combatientes extranjeros que se han infiltrado entre los opositores”.

El sarín es un potente gas neurotóxico descubierto en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial y que se usó en un atentado en el metro de Tokio en 1995. Se trata de un gas inodoro e invisible que puede ser mortal por inhalación o contacto con la piel.

El Departamento de Estado y la Casa Blanca respondieron de inmediato a Del Ponte que no tenían información sobre el uso de esas armas por los rebeldes, al igual que el titular de la Alianza militar occidental, la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien aseguró no tener “informaciones probadas sobre quién recurrió realmente a armas químicas”.

La oposición siria, el gobierno de Israel y países occidentales acusan a Damasco de recurrir a este tipo de armas.

Mientras, el gobierno de Rusia reveló que el presidente Vladimir Putin conversó vía telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu —quien se encuentra en China en visita oficial— sobre los ataques israelíes a Damasco en los últimos días, de los que pueden surgir “focos de tensión en los países vecinos”, en particular en Líbano, en opinión de los rusos.

La Unión Europea también mostró su preocupación de que se propague el conflicto.

Desde el inicio de la rebelión siria, en marzo de 2011, la aviación israelí realizó tres bombardeos cerca de Damasco, el 30 de enero y los pasados 3 y 5 de mayo.

Según el gobierno de Israel, se atacó un depósito de armas iraníes destinadas al movimiento libanés Hizbolá, que cogobierna Líbano, y es aliado del presidente Bashar al Asad.

Pero el gobierno de Irán desmintió que hubiera armas iraníes en los blancos atacados y advirtió que esos ataques pueden derivar en “acontecimientos graves de los que ni Estados Unidos ni Israel saldrán ganadores”.

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¿Armas de EU a los rebeldes?

-El presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Senado norteamericano, un demócrata, presentó un proyecto de ley para que su país pueda armar a los rebeldes sirios, una iniciativa sobre la que la administración de Barack Obama reflexiona desde que se denunció el uso de armas químicas en ese país.

El texto presentado por Robert Menéndez autorizaría al gobierno a “suministrar ayuda letal y no letal a la oposición armada siria”. Los sistemas portátiles de misiles tierra-aire serían explícitamente excluidos.

“El régimen de Asad atravesó una línea roja que nos obliga a contemplar todas las opciones”, declaró Robert Menendez en un comunicado.

“La mayor crisis humanitaria del mundo está en Siria y sus alrededores, y Estados Unidos debe jugar un papel para inclinar la balanza en favor de los grupos de oposición y ayudar a la construcción de una Siria libre”, dijo.

La presentación del proyecto aumentará la presión sobre Obama para que incremente la ayuda estadunidense a los rebeldes.(EFE/Washington)

Agencias