4 de abril de 2013 / 02:29 p.m.

 El gobierno de España y el principal partido de oposición, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) están “muy preocupados” por la imputación de la infanta Cristina, la hija del rey Juan Carlos, en el caso Nóos ya que socava la estabilidad de la monarquía que, hasta ayer, había sido intocable.

De puertas hacia afuera el Ejecutivo conservador de Mariano Rajoy no se ha atrevido a comentar lo relacionado a la imputación de Cristina, mientras que desde el PSOE su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, simplemente ha declarado que respeta la decisión del juez José Castro.

Desde el gobernante Partido Popular (PP) no han comentado nada al respecto. Silencio total, idéntico al que Rajoy mantiene desde hace tres meses cuando precisamente surgió el “Caso Bárcenas” en el que supuestamente el ex tesorero de este partido, Luis Bárcenas, repartió dinero “negro” durante años a la cúpula del PP, incluido Rajoy.

No obstante, de acuerdo a fuentes consultadas, la preocupación por lo imputación de Cristina como en el presunto delito del desvío de fondos públicos (unos seis millones de euros) es evidente, sobre todo porque en los últimos meses el desapegó de los españoles hacia la Casa del Rey ha crecido.

Nadie olvida la foto del rey cazando elefantes en África con su amiga Corinna, con quien posteriormente la prensa nacional le ha relacionado sentimentalmente; ni la forma en que, según los mails entregados por el ex socio de Iñaki Urdangarin, marido de la infanta, demuestran la forma de hacer negocios de éste aprovechándose de ser yerno del monarca; ni tampoco las supuestas cuentas que el rey tiene en Suiza, producto de una herencia de su padre Juan.

Todo esto mientras el desempleo desangra al país. En España hay 6 millones de parados, casi la mitad de ellos jóvenes, se trata de la cifra más alta de la Unión Europea.

Todo esto tiene alerta y preocupados a gobierno y oposición. Los que no se callan son el resto de la oposición. Por ejemplo, el tercer partido del país, Izquierda Unida, en voz de su líder, Cayo Lara, festejaron la imputación de la hija del rey.

"“Hace mucha falta en este país que haya jueces que se crean de verdad y tiren para delante con la independencia del poder judicial, sea quien sea al que tengan enfrente. Más vale tarde que nunca"”.

Rosa Díez, máxima representante de Unión Progreso y Democracia, cuarta fuerza política española, fue más allá: “"Exigimos que la infanta sea apartada de todas sus funciones"”, mientras no termine el proceso.

Por lo pronto, la infanta Cristina acudió esta mañana con normalidad al trabajo tras su imputación. Ha llegado, como siempre, a las 09:15 a la sede de la Fundación La Caixa, y entró caminando por la puerta principal, donde la esperaban algunos periodistas y reporteros gráficos.

En tanto, la prensa internacional europea destacó hoy “el golpe” a la imagen del rey tras la imputación de la infanta.

 — JOSÉ ANTONIO LÓPEZ | CORRESPONSAL