28 de agosto de 2013 / 03:53 p.m.

 

La opositora Coalición Nacional Siria (CNFROS) elevó hoy las víctimas en el supuesto ataque con armas químicas del régimen a mil 500 muertos y cinco mil heridos, y apuntó que la sustancia utilizada fue probablemente gas sarín.

En un informe preliminar sobre el ataque, la CNFROS señaló que sobre las localidades de la periferia de Damasco de Muadamiya, Ain Tarma y Zamalka cayeron unos 40 misiles con sustancias químicas, cuya naturaleza no se puede todavía confirmar aunque los síntomas de las víctimas indican que se trata de gas serín.

El principal grupo de la oposición siria afirmó que los misiles con elementos químicos fueron disparados solo desde la base de la brigada 155 del Ejército leal a Bachar al Asad, situada en el Monte Qalamun en Damasco.

Según el informe, elaborado con datos de activistas, supervivientes y oficiales del Ejército de Al Asad que simpatizan con la revolución, los proyectiles impactaron en las zonas con una mayor densidad de población, alejadas del frente militar.

Una fuente de seguridad del régimen confirmó a la CNFROS que se dieron órdenes a los "shabiha" (milicianos gubernamentales) para que se protegieran con máscaras de dicho ataque químico, ocurrido el pasado 21 de agosto.

Otra fuente de las Fuerzas Armadas explicó a los opositores que al complejo militar de Qutafya, en el Monte Qalamun, llegó el 10 de agosto un convoy con versiones locales de los misiles iraníes "Zilzal" y de los egipcios "Saqr 15", que son capaces de transportar sustancias químicas.

Ocho días más tarde personal del complejo empezó a transportar los misiles a plataformas de lanzamiento.

El informe incluye fotografías de cadáveres envueltos en sudarios, principalmente de niños, y un mapa con los lugares origen de los disparos y de aquellos blanco del ataque.

Estos nuevos datos son difundidos en un momento de alta tensión en el que todo apunta a una inminente intervención militar en Siria contra el régimen de Al Asad.

La OTAN responsabilizó hoy a Damasco del uso de armas químicas y aseguró que se trata de un hecho "inaceptable" que no puede dejarse sin respuesta.

EFE