5 de junio de 2013 / 10:11 p.m.

 El Cairo • Los ministros árabes de Asuntos Exteriores condenaron hoy "todas las formas de intervención extranjera" en Siria, especialmente la del grupo chiíta libanés Hezbolá, después de que el régimen sirio retomase hoy con la ayuda de esa milicia la localidad de Al Qusair.

En su resolución final, el Consejo Ministerial de la Liga Árabe, reunido hoy en El Cairo, pidió a todas las partes, "sea cual sea su origen", el cese de las acciones de violencia y del asesinato de civiles.

Según explicó en rueda de prensa el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, los países árabes expresan su preocupación frente a la "grave escalada de las operaciones militares y el uso de armas pesadas y aviación de combate para bombardear ciudades y aldeas habitadas por civiles, la última de ellas Al Qusair".

En el texto, fruto de la fusión de dos borradores presentados por Argelia y Catar, los jefes de la diplomacia árabe advierten de los graves consecuencias sobre la crisis siria de la insistencia del régimen en aplicar la opción militar, "que ha afectado incluso a monumentos culturales históricos y ha destruido infraestructuras".

Precisamente hoy, el presidente interino de la Coalición Nacional Siria (la principal alianza opositora), George Sabra, instó desde Estambul a los ministros de Exteriores árabes que asumieran su responsabilidad antes "la invasión extranjera en Siria".

El Ejército sirio, apoyado por Hezbolá, retomó hoy el control de Al Qusair, localidad estratégica cerca de la frontera con el Líbano, tras más de dos semanas de intensa ofensiva contra los rebeldes. En la apertura del encuentro en la capital egipcia, Al Arabi advirtió del retroceso de la situación en Siria y la necesidad de una solución política.

Por su parte, el ministro egipcio de Exteriores, Mohamed Amr, sostuvo que Siria está "al borde del derrumbe total" tras dos años de revolución y con la injerencia de elementos externos.

Los titulares de Exteriores piden también en la resolución la formación de un gobierno interino durante un periodo determinado para el traspaso pacífico del poder y la preservación de la integración territorial y de las instituciones del estado.

También dan la bienvenida a los esfuerzos internacionales para organizar una futura conferencia en Ginebra -auspiciada por Estados Unidos y Rusia- para hallar una solución política al conflicto.

El texto destaca, asimismo, la necesidad de desplegar fuerzas de pacificación de la ONU bajo el mandato del Consejo de Seguridad para preservar la estabilidad del país durante la etapa de transición.

 — EFE