16 de octubre de 2013 / 01:24 p.m.

El martes se estaba cocinando una receta para grandes embotellamientos en la zona de la Bahía de San Francisco mientras dos de los principales sistemas de transporte público estaban a punto de sufrir una devastadora huelga.

Mientras se prolongaban las conversaciones para evitar una huelga de los empleados del sistema de trenes de cercanía conocido como BART, los empleados de una importante línea regional de autobuses amenazan ahora con irse a la huelga esta semana si no se satisfacen sus exigencias en un nuevo contrato laboral.

Cientos de miles de personas en ciudades como Oakland y Berkeley dependen del transporte público para ir y venir del trabajo, y en caso de una huelga se sumarían a un sistema de carreteras ya congestionado.

BART es el quinto mayor sistema de ferrocarriles del país. Por su parte, los autobuses del Distrito de Transporte Público de Alameda-Contra Costa también ofrecen servicio a y desde San Francisco, y transportan a unas 100.000 personas. Un mediador federal informó el martes ya tarde que los trenes de BART seguirán operando el miércoles mientras siguen las negociaciones.

Los autobuses fueron el medio de transporte alternativo para muchos pasajeros del BART durante una huelga de casi cinco días en julio.

Los contratos sindicales de ambas entidades vencen en junio. Los empleados de autobuses emitieron el martes una notificación de huelga en que indicaron que se irían a la huelga el jueves.

El martes, la junta directiva de la entidad de autobuses, conocida como AC Transit, solicitó al gobernador Jerry Brown que interviniera en la disputa laboral e impusiera un período de espera de 690 días. La junta indicó que una huelga de los empleados de los autobuses afectaría significativamente la salud, la seguridad y el bienestar del público.

Los empleados de AC Transit han rechazado dos propuestas que les dan un aumento de sueldo de 9,5% en tres años, al tiempo que tendrían que contribuir más al pago de sus seguros médicos.

Diferentes ramas de la misma central sindical, Amalgamated Transit Union, participan en las dos negociaciones. Y aunque son contratos diferentes, los empleados presionan por beneficios similares y cada capítulo local ha estado monitoreando de cerca la situación del otro.

Los funcionarios sindicales niegan que se estén coordinando. Pero es espectro de que las dos entidades de transporte se vayan a la huelga a la misma vez pudiera darles fuerza si el gobernador no demora la huelga de los empleados de autobuses.

El mediador federal George Cohen dijo que las partes habían logrado algún avance en las negociaciones para evitar una segunda huelga del BART en tres meses.

AP