28 de diciembre de 2013 / 02:16 p.m.

Mediante la reforma legal, las parejas urbanas en las que uno de los cónyuges sea hijo único podrán tener un segundo vástago (antes esto sólo se permitía si ni la madre ni el padre tenían hermanos).

La resolución establece que ahora está en manos de las asambleas provinciales chinas la puesta en marcha de la política, ya que ésta varía según cada división administrativa.

El parlamento de Pekín, por ejemplo, ya ha empezado a debatir las reformas legales para poner en marcha la relajación, y calcula que en la capital ésta se pondrá en vigor hacia marzo de 2014, fecha en la que otras zonas más desarrolladas del país podrían adoptarla también.

Autoridades sanitarias chinas calculan que esta reforma hará que nazcan dos millones de niños chinos más cada año, aumentando de siete a nueve millones la cifra total de nacimientos por año.

La política del hijo único se inició a finales de los 70 y principios de los 80 para frenar la superpoblación, pero en los últimos años expertos y legisladores chinos han abogado por su relajación, debido a problemas derivados de ella como el rápido envejecimiento poblacional o la falta de mano de obra en zonas industriales.

EFE