29 de marzo de 2013 / 10:14 p.m.

Elección Cívica, formación liderada por el primer ministro en funciones, mostró al presidente, Giorgio Napolitano, su apoyo a una coalición de las principales fuerzas parlamentarias para salir de la actual ingobernabilidad en el país transalpino.

 

Roma • El partido de centro Elección Cívica, liderado por el primer ministro en funciones en Italia, Mario Monti, apoyó hoy la formación de un Gobierno de unidad nacional formado por las principales fuerzas parlamentarias como salida a la situación de ingobernabilidad que arrojaron las elecciones.

La formación así se lo comunicó al presidente de la República, Giorgio Napolitano, durante la reunión que mantuvieron en Roma en el marco de la nueva ronda de consultas que el jefe del Estado está manteniendo hoy con las principales fuerzas políticas del país.

Esta ronda de reuniones llega un día después de que el secretario general del Partido Demócrata (PD), Pier Luigi Bersani, líder del centroizquierda, vencedor de las elecciones pero que no cuenta con los números necesarios en el Senado para su investidura, fracasara en su búsqueda de apoyos para la formación del Ejecutivo.

"De nuevo hemos manifestado (a Napolitano) nuestra total disponibilidad a construir una gran coalición de las tres grandes fuerzas (parlamentarias) disponibles", dijo el coordinador de Elección Cívica, Andrea Olivero.

De este modo, Elección Cívica comparte la postura expresada por el conservador Pueblo de la Libertad (PDL), del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, y sus aliados de la Liga, que hoy insistieron en que la única solución para acabar con la parálisis tras las elecciones es la de formar un Gobierno de unidad nacional.

Olivero subrayó, además, la necesidad que tiene Italia de contar con un nuevo Gobierno estable y en un plazo breve, al tiempo que destacó que el país se encuentra a la espera de reformas importantes.

"El rechazo de las diferentes fuerzas políticas por causa de intereses partidistas y las divisiones ideológicas impiden que se forme un Gobierno estable, mientras que nosotros consideramos que existe una necesidad de Gobierno estable y en tiempos ciertos", afirmó

Asimismo, señaló que Elección Cívica se compromete a hacer "todo lo necesario sin pedir nada a cambio" y aseguró que están dispuestos a seguir "a quien quiere cambiar el país". "Hemos propuesto al jefe del Estado que inicie las comprobaciones para verificar la compatibilidad que existe entre los diferentes programas (de los partidos) y las soluciones para posibles convergencias", aseveró Olivero.

Tanto el líder de la derecha Silvio Berlusconi como la nueva fuerza política de Italia, el Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo, reiteraron sus posiciones, dejando al país sin salir del punto muerto. Napolitano se reunió por último con los dirigentes del Partido Democrático, quienes cuentan sólo con la mayoría en la Cámara de Diputados y les falta la del Senado para poder gobernar.

"Proponemos una convención constituyente para que se resuelva el impasse en el que se encuentra Italia", declaró Enrico Letta, vicepresidente del partido y mano derecha de Bersani. El dirigente del PD descartó toda alianza con la derecha del magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi: "No es la solución idónea para salir de la situación", afirmó.

Letta manifestó claramente que su partido apoyará "en forma responsable" las decisiones que Napolitano tome y descartó la posibilidad de volver a las urnas con la actual ley electoral, culpable del bloqueo.

El irreverente Movimiento 5 Estrellas reiteró su rechazo a apoyar la formación de un gobierno de izquierda que introduzca las reformas que exige su electorado, lo que aumentó el clima de incertidumbre en la península, agobiada por la crisis económica y el aumento del desempleo (12%).

"Reiteramos que no estamos dispuestos a apoyar un gobierno liderado por un político o por un pseudo técnico propuesto por los partidos", declaró el portavoz del M5E en el Senado, Vito Crimi, al término de una reunión con el presidente Napolitano.

Berlusconi intenta por todos los medios impedir la formación de un gobierno de izquierda apoyado por los parlamentarios "antisistema" de Grillo y sobre todo quiere pesar en la elección en abril del nuevo presidente de la República, cuyo mandato dura siete años.

Berlusconi presiona para que el próximo presidente lo favorezca ante los graves problemas judiciales que tiene y que podrían determinar su definitiva "muerte" política.

Según la prensa, el magnate de las comunicaciones aspira a llegar personalmente a la presidencia o a imponer una figura como Gianni Letta, su brazo derecho y consejero en la sombra de su gobierno, gracias a una base electoral sólida que según los sondeos ha crecido en los últimos días y supera el 32%.

El PD cuenta con la mayoría sólo en la Cámara de Diputados y necesita el apoyo de otra fuerza en el Senado para obtener la confianza del Parlamento necesaria para gobernar.

Pese a que el movimiento de Beppe Grillo aboga por una serie de cambios, entre ellos la reforma de la ley electoral y el recorte drástico del costo de la política, tal como propone el PD, las dos formaciones no logran ponerse de acuerdo.

Según Stefano Folli, editorialista del diario económico Il Sole24Ore, Napolitano podría indicar una personalidad que no proviene del mundo político, una figura prestigiosa de las instituciones, neutra, que adopte una serie de medidas, como la ley de presupuestos, el recorte del costo de la política y sobre todo la reforma de la ley electoral, en el plazo máximo de doce meses.

Numerosos nombres circulan en la prensa, entre ellos el de la actual ministra del Interior, Anna Maria Cancelliere, nombrada por el ejecutivo de transición liderado por Mario Monti, el del presidente del Tribunal Constitucional, Franco Gallo, y el del actual gobernador del Banco de Italia, Fabrizio Saccomani.

La ingobernabilidad de Italia y la posibilidad de que sea de nuevo blanco de la especulación de los mercados y que se dispare la prima de riesgo, preocupan en Europa.

Finalmente, Napolitano, un veterano político de 87 años que concluirá su mandato en mayo, se tomó "un plazo de reflexión" tras la segunda ronda de consultas de hoy. "El presidente se va tomar un plazo para reflexionar", explicó el vocero de la presidencia, sin precisar la fecha en que Napolitano anunciará si encarga o no a una nueva personalidad política de formar un gobierno.

EFE