EFE
18 de septiembre de 2013 / 08:41 p.m.

Brasilia • El Partido Socialista Brasileño (PSB) anunció hoy que abandona la coalición que respalda al Gobierno de Dilma Rousseff, quien puede perder a los ministros de Integración y de la Secretaría de Puertos, que pertenecen a esa formación, de cara a los comicios de octubre de 2014.

"Estamos dejando el Gobierno y entregando los cargos que ocupamos para discutir libremente sobre el futuro de Brasil", declaró el presidente del PSB, Eduardo Campos, quien se baraja como posible candidato presidencial para las elecciones del próximo año, en las que se prevé que Rousseff aspirará a la reelección.

"No vamos a entregar los cargos y pasar directamente a la oposición", aclaró Campos, quien dijo que el PSB adoptará a partir de ahora una postura "independiente" y "apoyará todo lo que crea que es correcto", aún cuando sea propuesto por el Gobierno.

"Estaremos libres para debatir el futuro de Brasil, e inclusive debatir la posibilidad de tener o no una candidatura propia en 2014, que es un deseo de nuestra militancia", afirmó Campos, quien además es gobernador del estado nororiental de Pernambuco. Al PSB pertenecen los actuales ministros de Integración Nacional, Fernando Bezerra, y de la Secretaría Especial de Puertos, José Leonidas Cristino.

Bezerra, quien participó hoy en la reunión de la dirección nacional del PSB en la que se decidió abandonar el Gobierno, dijo antes de ese encuentro que pretendía acatar la determinación del partido, con lo cual dio a entender que renunciará a su cargo. Cristino no se pronunció sobre el asunto y tampoco participó en la reunión, pues se encuentra en Panamá en una visita oficial.

Además de dos ministros, el PSB tiene 27 de los 513 diputados y cuatro de los 81 senadores, con lo cual esa decisión supondrá una baja importante en las filas de la base parlamentaria del Gobierno.

El jefe del grupo del PSB en la Cámara de Diputados, Beto Albuquerque, subrayó que los legisladores de ese partido acatarán la postura "independiente" aprobada hoy, pero indicó que hay un claro "divorcio" entre esa formación y el Gobierno. "Y divorcio siempre es divorcio, sea amigable o no", apuntó.

Además de poseer esa fuerza parlamentaria, el PSB gobierna en los estados de Amapá, Ceará, Espíritu Santo, Paraiba y Pernambuco, en los que cuenta con el apoya del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Rousseff. Sin embargo, Albuquerque declaró que, así como el PSB entregará los cargos que ocupa en el Gobierno, el PT "debería" hacer lo propio en esas cinco administraciones regionales.

La decisión aún no fue comunicada oficialmente a Rousseff, con quien Campos anunció que espera reunirse hoy mismo o mañana para comunicarle la "irreversible" salida del PSB del Gobierno.