10 de julio de 2013 / 12:39 p.m.

Bruselas • Los ocho partidos que han discutido durante meses la reforma del Estado belga han alcanzado un acuerdo definitivo sobre el nuevo reparto de competencias entre las distintas administraciones.

El primer ministro de Bélgica, Elio Di Rupo, ha anunciado el compromiso final, logrado tras salvar las diferencias sobre la ley de financiación y el esfuerzo presupuestario de cada entidad federada. El compromiso, que establece qué aportará cada región al presupuesto federal y sobre qué competencias tendrán que asumir, permite dar por terminadas las negociaciones.

"El Estado federal será más compacto y más eficaz y se concentrará en la seguridad social, los asuntos exteriores, la justicia y la seguridad", ha explicado Di Rupo, que ha calificado esta reforma del Estado -la sexta- como "la más importante" que se ha llevado a cabo en Bélgica.

La nueva distribución de competencias entre regiones y autoridades federales entrará en vigor el 1 de julio de 2014. "Con esta reforma del Estado podremos vivir de manera más armoniosa y en un Estado más moderno. Podemos ser optimistas sobre el futuro del país", ha señalado Di Rupo, citado por la edición digital del diario Le Soir.

El acuerdo, aún pendiente de ratificación, pone fin al proceso iniciado en octubre de 2011 para reformar el Estado, ante las continuas tensiones entre las regiones que llevaban años dificultando la vida política.

Ocho partidos -francófonos y flamencos- que representan más de dos tercios del Parlamento han sido los encargados de definir el nuevo reparto de competencias, que deja aún más margen de maniobra a las regiones.

Uno de los últimos puntos en cerrarse ha sido la nueva ley de financiación, que gestiona las transferencias de dinero entre las distintas entidades federadas de un país donde la región flamenca cuenta con una pujante economía, mientras que la actividad es más limitada en el sur francófono.

EFE