5 de noviembre de 2013 / 01:52 p.m.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza pueden seguir usando la fuerza mortal contra civiles que les lanzan piedras, dijo el jefe de la agencia, a pesar de la recomendación de un análisis pedido por el gobierno para poner fin a esa práctica.

El grupo sin fines de lucro Police Executive Research Forum, que asesora a entidades policiales, recomendó que la Patrulla Fronteriza y su organización matriz, la Policía de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), detenga el uso de la fuerza mortal contra civiles que lanzan piedras y asaltantes en vehículos, dijo el jefe de la Patrulla, Mike Fisher.

Las dos recomendaciones fueron parte de un amplio análisis interno sobre las normas y prácticas del uso de la fuerza en la CBP que comenzó el año pasado. Las medidas no se incluyeron en una revisión de política anunciada el 25 de septiembre y que contempla más capacitación y mejores registros.

La CBP consideró las normas propuestas "demasiado restrictivas", declaró Fisher.

Según las normas en vigor, los agentes pueden usar la fuerza mortal si piensan razonablemente que su vida o la de otros está en peligro.

"No debemos tener excepciones sobre esto o aquello. Decir que no debemos disparar a los que nos lanzan piedras o a vehículos, en nuestro entorno, es muy problemático y tiene en potencial de colocar a los agentes de la Patrulla Fronteriza en peligro", dijo Fisher.

La CBP no ha revelado todas las conclusiones del Police Executive Research Forum.

La revisión interna comenzó el año pasado después que 16 legisladores expresaron preocupación sobre la muerte en mayo de 2010 de Anastasio Hernández, un mexicano desarmado que murió de las lesiones causadas por un arma de aturdimiento en el puerto de entrada de San Ysidro, en San Diego.

Las autoridades señalaron que se puso agresivo cuando trataron de devolverlo a México. El Departamento de Justicia investiga esa muerte.

Hernández fue una de 20 personas a quienes la CBP ha matado desde 2010, entre ellos ocho que murieron cuando lanzaban piedras a los agentes de la Patrulla Fronteriza, según la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

AP