9 de enero de 2013 / 01:57 p.m.

Pekín • La redacción del semanario cantonés Southern Weekly ha acordado poner fin a la huelga iniciada hace dos días contra la censura en sus artículos con el objetivo de negociar con las autoridades provinciales, informó hoy el periódico South China Morning Post.

Fuentes próximas a la publicación aseguraron que el máximo responsable del Partido Comunista de China (PCCh) en Cantón, el recién nombrado Hu Chunhua, participó directamente en las conversaciones entre los periodistas y el equipo de dirección, después de que el clamor contra la censura provocara las primeras manifestaciones a favor de la libertad de expresión en décadas.

Las negociaciones resultaron en el compromiso de no avivar el enfrentamiento entre ambas partes y con la intención de los periodistas de volver al trabajo sin ser sancionados, por lo que se espera que el semanario se publique con normalidad este fin de semana.

A cambio, según aseguraron las fuentes del periódico, Hu dio a entender que cesaría al actual jefe de Propaganda provincial, Tuo Zhen, al que los periodistas atribuyen un estricto control sobre el contenido de la publicación, conocida por su periodismo de investigación y su línea editorial liberal.

Sin embargo, Hu también sugirió que no le destituiría de inmediato con el fin de "salvar la cara" del alto cargo y del Departamento. El conflicto estalló a finales de la semana pasada, cuando los periodistas protestaron por varios cambios y omisión de artículos en la primera edición de 2013 de la publicación y se declararon en huelga.

Más de 300 seguidores se manifestaron el pasado lunes ante la sede del grupo para respaldar la huelga, y en las redes sociales muchos internautas mostraron su apoyo a la protesta pro libertad de expresión, algo inédito en la historia reciente del gigante asiático.

Un centenar de manifestantes se volvieron a reunir hoy para pedir la libertad de prensa y se enfrentaron a varios partidarios del PCCh, que también aparecieron ante la sede del rotativo denunciando que se trataba de un "medio traidor".

Ante esta oleada de protestas, el Departamento de Propaganda del PCCh envió ayer una misiva a los responsables de los medios de comunicación de todo el país en la que recordaba que el gobierno chino "aún tiene el control absoluto" sobre los medios y que este principio es "inquebrantable".

Además, ordenó la publicación de un editorial que respalda el control del PCCh sobre el sector y que culpa a "fuerzas externas" de los incidentes del Southern Weekly. La prensa de la provincia de Cantón es, desde hace años, la más incisiva y profesional del país asiático, principalmente debido a la proximidad de la zona a Hong Kong, cuyo pasado independiente de China le permite mayores cuotas de libertad de expresión.

EFE