29 de noviembre de 2013 / 02:08 a.m.

Nueva York  .— La temporada de ventas de fin de año en Estados Unidos comenzó aún más temprano el jueves, cuando más de una decena de grandes cadenas minoristas abrieron en el Día de Acción de Gracias a pesar de las protestas de los trabajadores.

Las aperturas en día feriado rompen con la tradición. El día siguiente al de Acción de Gracias, el llamado Viernes Negro, se ha considerado el inicio oficial de la temporada de compras navideñas, además de ser el día del año en que más compras se realizan.

Pero en años recientes las cadenas minoristas han iniciado sus rebajas desde la noche de Acción de Gracias. También ofrecen descuento en mercancías desde principios de noviembre, algo antes reservado para el Viernes Negro, lo que hace a los expertos preguntarse si las ofertas del Día de Acción de Gracias harán mella en las ventas del Viernes Negro.

De hecho, las ofertas del Día de Acción de Gracias redujeron las del Viernes Negro el año pasado: Se recaudaron 810 millones de dólares por ventas el jueves, un aumento del 55% respecto al año previo debido a que más tiendas abrieron en el feriado, informó la consultoría ShopperTrak, con sede en Chicago.

El Viernes Negro las ventas cayeron 1,8% para ubicarse en 11.200 millones de dólares, aunque siguió siendo el día del año en que se hacen más ventas.

Wal-Mart ha sido el principal blanco de las protestas de los trabajadores contra la jornada en un día feriado. La mayoría de las tiendas de la empresa están abiertas 24 horas, pero el minorista estaba comenzando el jueves sus rebajas desde las 6 de la tarde, dos horas antes que el año pasado.

Los empleados de Wal-Mart obtienen un pago adicional por trabajar el Día de Acción de Gracias, y la compañía sirve comidas en sus tiendas.

Pero la trabajadora Cindy Murray, de 57 años, dijo que no podrá sentarse para una comida de Acción de Gracias con su familia hasta que su turno de nueve horas acabe a las 4 de la tarde. Dijo que la empresa no le puede poner un precio al festivo.

"Si quieren hacer algo por nosotros, volverán a la vieja tradición", dijo.

Aunque los mercados de empleos y vivienda han mejorado, eso no se ha traducido en un incremento sostenido del gasto por parte de los consumidores.

La Federación Nacional de Ventas Minoristas espera que las ventas al por menor aumenten el 3,9% para situarse en 602.100 millones de dólares durante los dos últimos meses del año, lo que supera el 3,5% registrado el año pasado pero sigue siendo menor que los aumentos del 6% que se tenían antes de la crisis económica.

Los analistas esperan que las ventas aumenten a expensas de los beneficios, ya que posiblemente las tiendas tendrán que ofrecer descuentos más altos para atraer a la gente. Más de dos decenas de tiendas ya redujeron su pronóstico de beneficios para este año.

En Nueva York, la compradora Theresa Alcantaro, de 35 años, se perdía una reunión con 40 familiares pero dijo que se reuniría con ellos después de acabar sus compras, y espera concluir para las 9 de la noche.

"Todos los días veo a mi familia. Ellos entienden", dijo.