ALBERTO SANTOS | @ALBERTO_SANTOS
26 de octubre de 2016 / 10:52 a.m.

MONTERREY.- Una obra diferente, llena historia, política, pinturas, pasión y amor se vivió anoche con "Un Picasso".

El primer actor Ignacio López Tarso, junto a Gabriela Spanic, ofrecieron una majestuosa puesta en escena en el Auditorio San Pedro. Lograron una ovación de pie, que se prolongó por varios minutos.

"Un Picasso" ha conquistado a la crítica capitalina no sólo por contar una historia diferente, sino por el trabajo actoral de ambos protagonistas.

La obra gira en torno al diálogo entre Pablo Picasso (Ignacio López Tarso) y Miss Fischer (Gaby Spanic), una experta de arte, quien lo interroga en torno a tres de sus obras bajo la amenaza de ser quemadas una vez que fueran identificadas como originales, pues el régimen Nazi lo consideraba arte degenerado y ofensa hacia el Führer.

En sí la puesta fue extraída de vivencias del pintor.

El primer actor mexicano, de 91 años, demuestra toda su experiencia en escena. Verlo resulta un verdadero placer. Nunca mostró ningún malestar y se movía por el escenario como todo un joven.

En cambio Gaby Spanic atrapó primero con su belleza, y poco a poco fue convenciendo al público de un personaje alemán, a pesar de que nunca uso el característico acento.

Su mejor momento resultó al término de la función, donde realizó un desnudo parcial, que dejó a todos boquiabiertos.