20 de noviembre de 2013 / 12:00 a.m.

Roma.- Cientos de miles de agricultores filipinos, cuyas cosechas fueron destruidas por el tifón Haiyan, necesitan ayuda urgente para volver a plantar antes de que finalice la temporada de siembra, urgió hoy la FAO.

En un comunicado, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) resaltó que en la región central de Filipinas, el tifón afectó la cosecha de arroz de la temporada principal de 2013, cuya recolección se encontraba muy avanzada.

Dijo que también dañó la siembra de la actual temporada secundaria 2013-2014, que termina a finales de diciembre próximo, y existe la preocupación de que muchas instalaciones de almacenamiento quedaran destruidas.

El organismo calcula que los daños a la cosecha de arroz de la temporada principal tanto por el tifón Haiyan como por el Nari, que golpeó Filipinas en octubre pasado, así como la interrupción de la siembra de la temporada secundaria, reduzcan la producción del grano.

La FAO redujo su previsión sobre la producción de arroz en 2013 en Filipinas de una marca esperada de 18.9 millones de toneladas, a 18 millones, indicó este martes el Sistema mundial de Información y Alerta de la FAO (SMIA).

Dijo que la baja de 900 mil toneladas tendrá efecto desproporcionado en las cinco regiones más afectadas, en donde los campesinos corren riesgos de seguridad alimentaria y de medios de subsistencia, a menos que logren plantar su siguiente cosecha en las próximas semanas.

Las cinco regiones más afectadas por el tifón en términos de pérdida de cosechas representan un tercio de la producción total de arroz en Filipinas en 2012, dijo.

"Los cálculos iniciales indican que cientos de miles de hectáreas de arrozales y de otros cultivos básicos -como el coco- se han visto afectadas por el tifón", señaló Dominique Burgeon, director de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la FAO.

"Si queremos evitar que regiones enteras del país tengan que depender de la ayuda alimentaria, debemos actuar ahora para asistir a las familias vulnerables para plantar o replantar a finales de diciembre", advirtió Burgeon.

Además de suministrar semillas y fertilizantes, la reconstrucción de infraestructura destruida, como instalaciones de almacenamiento y de riego, es fundamental para las perspectivas a largo plazo de producción de arroz de las regiones afectadas, anotó la FAO.

Indicó que la temporada secundaria del arroz depende en gran medida de sistemas de riego que han sufrido daños, con consecuencias en el resultado de la cosecha.

Un equipo de evaluación de la FAO se encuentra actualmente en las zonas dañadas por el tifón para obtener un panorama más detallado de los daños a los cultivos y la infraestructura rural y de las necesidades de la población afectada.

La FAO hizo un llamado para conseguir 24 millones de dólares para intervenciones inmediatas en pesca y agricultura dirigidas a 250 mil familias, dentro del llamado humanitario urgente coordinado por la ONU, lanzado el pasado 12 de noviembre.

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