23 de diciembre de 2013 / 02:24 p.m.

BANGKOK.- Decenas de miles de manifestantes opositores al Gobierno se reunieron en diversos lugares de la capital tailandesa el domingo, en un intento por derrocar a la primera ministra Yingluck Shinawatra antes de una incierta elección en febrero que el principal partido de oposición boicoteará.

Yingluck ha convocado elecciones adelantadas el 2 de febrero para intentar calmar las tensiones y renovar su mandato, pero los manifestantes rechazan cualquier elección antes de que se implementen reformas con el fin de debilitar la influencia de la familia Shinawatra.

El país lleva semanas sumergido en un estancamiento político que empeoró el sábado, cuando el opositor Partido Demócrata, el más antiguo de Tailandia, anunció que boicotearía la elección y dijo que el sistema democrático le falló a los tailandeses.

El boicot aumenta los temores de que fuerzas poderosas aliadas con la oposición intenten evitar una elección que podría llevar nuevamente al Partido Puea Thai de Yingluck al poder, además de perpetuar la influencia de su hermano autoexiliado, el ex primer ministro Thaksin Shinawatra.

Gritando "Yingluck, vete", miles de manifestantes se reunieron en distintos lugares de la ciudad y levantaron escenarios en al menos cuatro de ellos, deteniendo el tráfico en tres grandes intersecciones y en dos distritos comerciales.

Cientos rodearon la casa de Yingluck y exigieron su renuncia. Yingluck, actual primera ministra interina, no se encuentra en Bangkok y está realizando una visita al noreste, el bastión de su partido.

El líder de la protesta, Suthep Thaugsuban, quien fue una importante figura demócrata, quiere que se suspenda la democracia y se instale un "consejo del pueblo".

"No sé lo que esté pensando Yingluck. Lo que sí sé es que ahora todos los funcionarios públicos, el Ejército y la policía se han dado cuenta de que el pueblo tailandés se está levantando contra el Gobierno", dijo Suthep a Blue Sky, una cadena de televisión de pago antigubernamental.

Yingluck y Thaksin mantienen su popularidad en el norte y noreste, pero el movimiento de Suthep es apoyado por una poderosa minoría: la clase media de Bangkok, burócratas, élites conservadoras y altos generales del Ejército.

Los partidarios de Thaksin, en su mayoría de la clase trabajadora, lo ven como un multimillonario benevolente comprometido con elevar su estándar de vida, pero sus enemigos lo califican de capitalista autoritario que explotó a los pobres y abusó de su poder al favorecer los negocios de su familia y amigos.

El viernes, la Comisión de Elecciones descartó posponer la votación pese a que previamente había dicho que le preocupaba que los comicios se vean eclipsados por la violencia.

Reuters