AP
28 de octubre de 2013 / 03:35 p.m.

El procurador general del estado de Nueva York Ha pedido a un juez estatal que revele los documentos sellados sobre el motín y la toma de la Prisión Estatal de Attica en 1971, en un esfuerzo por revelar toda la historia de la rebelión carcelaria más sangrienta de la historia del país y responder a las preguntas de los familiares de los fallecidos en los hechos.

El procurador general Eric Schneiderman quiere que el tribunal del Condado Wyoming County revele cientos de páginas de documentos sobre las investigaciones en septiembre de 1971, cuando los prisioneros tomaron el control de la instalación de máxima seguridad en la zona rural del oeste del estado de Nueva York hasta que la policía estatal y los guardias retomaron el lugar y mataron a tiros a 29 reos y a 10 rehenes.

Schneiderman dijo que es hora de revelar los detalles de lo que se considera uno de los capítulos más oscuros del gobierno estatal. Los documentos sellados son pare de un informe de 1975 redactado por una comisión especial que estudió los esfuerzos del estado por investigar el motín y sus consecuencias.

"Es importante, tanto para las familias directamente afectadas y para las generaciones futuras, que estos documentos históricos se den a conocer para que el público entienda mejor lo que sucedió y cómo podemos prevenir estas tragedias", dijo Schneiderman. El procurador señaló el significado histórico y el hecho de que todos los litigios penales y civiles han concluido. Después de 40 años, acotó, las preocupaciones de privacidad pueden solucionarse omitiendo sólo los nombres de muchos de los miembros del jurado investigador y algunas personas identificadas en el testimonio.

Entre los que han solicitado los documentos están la organización Víctimas Olvidadas de Attica, formada por un grupo de empleados de la prisión que sobrevivieron a los hechos, y familiares de los fallecidos.

Un total de 11 empleados y 32 reos fallecieron, todos excepto cuatro a causa de los disparos de los policías estatales y guardias que dispararon cientos de proyectiles en seis minutos cuando tomaron el Patio D de la prisión el 13 de septiembre de 1971. Además, hubo 89 heridos. Los amotinados exigían mejores condiciones y amnistía por el propio motín.