22 de noviembre de 2013 / 02:10 p.m.

La revelación de que unos 6.000 casos de posible abuso infantil reportados a un número telefónico de denuncias en Arizona nunca se investigaron proyecta una sombra de duda sobre el departamento estatal a cargo de esos casos, en momentos que autoridades piden investigaciones y rendición de cuentas.

Durante los últimos cuatro años, un equipo de Servicios de Protección Infantil (CPS) de Arizona clasificó esos casos bajo la sigla "N.I." (no investigados), para facilitar el manejo de una enorme carga de trabajo y concentrarse en los más graves, dijo Clarence Carter, jefe del sistema de bienestar infantil del estado.

La ley estatal indica que todos los casos reportados al número de teléfono de denuncias deben ser investigados, dijo Carter el jueves, y agregó que el lunes se anunciarán planes para revisar todos los casos atrasados.

Por lo menos 125 casos han sido identificados en que se alegó posteriormente que los menores fueron víctimas de abuso.

"No conozco que ningún niño haya muerto", dijo Gregory McKay, jefe de investigaciones de la agencia, refiriéndose a los casos no investigados.

Ningún funcionario ha sido disciplinado pero el Departamento de Seguridad Pública de Arizona investigará.

"Tiene que haber rendición de cuentas y voy a insistir en reformas para asegurar que nunca suceda otra vez", dijo la gobernadora Jan Brewer.

La práctica de clasificar así los casos y de hechos cerrarlos comenzó en 2009 y se aceleró rápidamente en los últimos 20 meses a medida que la carga de casos aumentaba, dijo Carter.

"La idea de que hay 6.000 casos en que no sabemos si los niños están bien, es una causa grave de alarma", dijo Carter, quien como director del Departamento de Seguridad Económica de Arizona supervisa el CPS y otras entidades de bienestar social.

AP