10 de enero de 2013 / 02:41 a.m.

El ministro panameño de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, señaló, por su parte, que el desarrollo hidroeléctrico es de "importancia" para el país y que se debe aprovechar "responsablemente".

 Panamá • Al menos tres indígenas y cuatro policías resultaron hoy heridos cuando los primeros retomaron el cierre de la vía Interamericana en la provincia de Veraguas, 300 kilómetros al oeste de la capital, en rechazo a un proyecto hidroeléctrico.

El nuevo enfrentamiento entre los aborígenes, miembros de la Unión de Indígenas y Campesinos de Veraguas, y la policía se produjo a la altura del puente del río San Pablo en la comunidad de Cañazas, con el mencionado saldo de heridos, según informaron medios locales.

Los manifestantes lanzaron piedras a los agentes antidisturbios de la Policía Nacional, cuatro de los cuales resultaron con contusiones, mientras que éstos respondieron con gases lacrimógenos y balas de goma, de acuerdo con estos mismos despachos informativos. Además de los policías, se informó de tres indígenas heridos en los enfrentamientos, pero ningún detenido.

El ministro panameño de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, señaló, por su parte, que el desarrollo hidroeléctrico es de "importancia" para el país y que se debe aprovechar "responsablemente".

Más temprano, la policía dispersó con gases lacrimógenos a un centenar de indígenas y campesinos que bloqueó la vía Interamericana en la provincia de Veraguas, en rechazo a un proyecto hidroeléctrico que, alegan, afectaría sus comunidades y el río del lugar.

Además, un grupo de aborígenes de la Comarca Ngäbe Buglé también bloqueó la vía Interamericana a la altura de la comunidad de Tolé, en la provincia de Chiriquí, 400 kilómetros al oeste de la capital, en protesta contra el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco que se desarrolla en zonas aledañas a dicha demarcación indígena.

En Veraguas, el primer enfrentamiento dejó un saldo de un detenido que después fue liberado, dijo a los periodistas uno de los líderes de la protesta. El proyecto hidroeléctrico Las Cruces, al que se oponen los campesinos, está ubicado en Cañazas, Veraguas y utilizaría las aguas del río San Pablo para producir cerca de una veintena de megavatios de energía eléctrica.

Según la Unión de Indígenas y Campesinos de Veraguas, este proyecto afectaría las aguas del río y a más de 25 comunidades cercanas al mismo. El oficial Carlos Rumbo, de la Policía de Veraguas, dijo que no se permitirá la interrupción del tráfico en la vía Interamericana.

Por su parte, los indígenas Ngäbe Buglé también fueron replegados por la Policía, que reabrió la vía Interamericana que había sido cerrada al tráfico por los aborígenes en rechazo al proyecto Barro Blanco.

La cacica Ngäbe Buglé, Silvia Carrera, señaló a los periodistas que cerraron la vía porque el Gobierno no atiende los reclamos de su comunidad sobre este proyecto, del cual piden su cancelación y un peritaje internacional de las obras.

EFE