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30 de noviembre de 2013 / 08:36 p.m.

Kiev .— El presidente de Ucrania, Viktor Yanukovych, condenó el sábado por la tarde la violenta disolución de una protesta de manifestantes partidarios de la Unión Europea por parte de la policía antimotines.

Yanukovych dijo en un discurso que condenaba "las acciones que condujeron al enfrentamiento por la fuerza" y reclamó una investigación y el castigo a los culpables.

Poco antes, los efectivos antimotines reprimieron a varios cientos de manifestantes en la Plaza Independencia en el centro de Kiev y golpearon a algunos con cachiporras.

Los manifestantes protestaron por la negativa del presidente a firmar un acuerdo de asociación con la UE. Unas 10 mil personas se congregaron el sábado en la plaza frente a un monasterio en la capital ucraniana donde se albergaban participantes de una protesta que fue disuelta violentamente por la policía antes del amanecer.

Los manifestantes en las afueras del Monasterio de la Cúpula Dorada de San Miguel gritaban "¡Vergüenza!" y "¡Renuncia!"

Algunos líderes hicieron llamados a declarar una huelga permanente y a movilizarse.

Cuando la policía los atacó, algunos manifestantes corrieron al monasterio, a unos 500 metros de distancia, para refugiarse en la catedral.

Muchos ucranianos están enfurecidos por la decisión del presidente Yanukovich de no firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea, y han prometido seguir protestando, pese a la severa respuesta policial.

Durante los choques de la madrugada, la policía arrestó a 35 manifestantes. Algunos participantes en la protesta estaban sangrando, con heridas en la cabeza y los brazos.

Se desconoce qué motivó a los policías a actuar en ese momento, pero los oradores durante la marcha habían convocado a los presentes a otra marcha el domingo, lo que incrementó la posibilidad de que una oleada de protestas se extendiera por segunda semana.

Yanukovich cambió abruptamente el curso de la integración con la UE la semana pasada, cuando su gobierno anunció que había suspendido los preparativos para la firma de un acuerdo. La decisión enfureció a muchos en Ucrania, donde casi la mitad de la población de aproximadamente 45 millones de habitantes está a favor de lazos más estrechos con el bloque.

El presidente ucraniano argumentó que su país no puede darse el lujo de sacrificar el comercio con Rusia, que trató de bloquear el acuerdo prohibiendo la importación de algunos productos ucranianos, reduciendo suministros de gas y amenazando más sanciones comerciales. Una disputa en 2009 entre Kiev y Moscú sobre el precio del gas ocasionó una interrupción del servicio de gas por tres semanas a Ucrania.

AP