EFE
1 de junio de 2013 / 07:50 p.m.

Lisboa • Miles de personas se concentraron hoy en las principales ciudades portuguesas para sumarse a una protesta internacional, promovida por los movimientos de "indignados", contra las políticas de austeridad.

En Portugal estas manifestaciones están organizadas por el grupo ciudadano "Que se lixe a Troika" (Que se fastidie la troika) y la principal de las marchas, en la zona de Entrecampos del centro de Lisboa, arrancó con bastantes menos participantes que otras convocatorias similares.

Portavoces del movimiento declararon a los medios que lo importante de la protesta de hoy es su carácter internacional, para demostrar el descontento de los pueblos europeos con las políticas de recortes aplicadas por todo el continente.

Aunque hoy reunió a menos gente, "Que se lixe a Troika" ha organizado dos de las mayores manifestaciones de los últimos años en Portugal, con la participación de cientos de miles de personas, para rechazar las medidas de saneamiento financiero del Gobierno conservador luso.

El movimiento, que no está identificado con ningún partido aunque tiene el apoyo de los sindicatos y organizaciones de izquierda, llevó a cabo también el viernes una pitada en una decena de plazas de Lisboa para reclamar atención a los problemas sociales del país.

En la marcha de hoy los manifestantes exhibieron pancartas contra el primer ministro Pedro Passos Coelho y la troika, formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estos tres organismos concedieron hace dos años a Portugal un rescate financiero de 78 mil millones de euros que ha exigido la aplicación de duras medidas de austeridad.

Los manifestantes corearon lemas como "El pueblo unido jamás será vencido" y "El pueblo es quien más manda", mientras reclamaban a gritos soluciones al desempleo, que con una tasa de casi el 18% es el mayor que recuerdan los portugueses, y a la crisis económica, después de tres años seguidos en recesión.