8 de octubre de 2013 / 09:29 p.m.

Toronto. — El primer ministro canadiense Stephen Harper dijo el martes estar "muy preocupado" por las acusaciones de que su país espía a funcionarios brasileños e indicó que su gobierno está trabajando para reparar el daño.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff denunció que aparentemente hay espionaje industrial detrás de las presuntas actividades de vigilancia al Ministerio de Minas y Energía del país.

Harper dijo que sus funcionarios están "poniéndose en contacto en forma muy propositiva" con sus contrapartes brasileñas, y señaló que no podía hacer más comentarios en torno a "operaciones de seguridad nacional".

El canciller Luiz Alberto Figueiredo convocó al embajador canadiense en la capital, Brasilia, para "transmitirle la indignación del gobierno brasileño y exigir explicaciones", informó el Ministerio de Relaciones Exteriores el lunes en un comunicado luego de las revelaciones difundidas el domingo por la noche en la cadena televisiva Globo.

El reporte noticioso indicó que las llamadas telefónicas y los correos electrónicos desde y hacia el Ministerio de Energía y Minas fueron sujetos del espionaje de la Dirección de Seguridad en las Comunicaciones de Canadá (CSEC, por sus siglas en inglés). No indicó si los textos fueron leídos ni si se escuchó el contenido de las llamadas.

El reporte se basó en documentos filtrados por Edward Snowden, ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional, el más reciente en mostrar que Brasil ha sido blanco de las agencias de espionaje de Estados Unidos, Gran Bretaña y ahora de Canadá.

El CSEC monitorea el tránsito de información en computadoras, satélites, radio y teléfonos extranjers en busca de datos de inteligencia que puedan ser de interés para Canadá. Harper se comprometió a verificar si ese organismo se apega a lo que se le ordenó.

(AP)