8 de marzo de 2013 / 12:02 a.m.

El islamista Ali Laridi afirmó que mañana presentará el nuevo gabinete al presidente Monsef Marzuki, mientras el país norteafricano sigue sumido en una grave crisis política.

 

Túnez • El primer ministro tunecino, Ali Laridi, anunció hoy que ha alcanzado un acuerdo para la formación de un nuevo Gobierno que mañana por la mañana presentará al presidente del país, Monsef Marzuki.

"Hemos terminado después de unas largas negociaciones maratonianas, gracias a Dios, un acuerdo sobre el gobierno y los principales rasgos del programa" político, dijo Laridi en una rueda de prensa tras reunirse con Marzuki en el Palacio Presidencial de Cartago.

Laridi recibió el pasado 22 de febrero el encargo de formar un nuevo Ejecutivo, tras la dimisión del anterior jefe del Gabinete, Hamadi Yabali, ambos miembros del partido islamista gobernante, Al Nahda.

Mañana concluye el plazo legal para que Laridi entregue al presidente del país los nombres del nuevo equipo, así como el nuevo programa de Gobierno, que serán sometidos a la aprobación del Parlamento.

Sin embargo, Laridi afirmó que mañana por la mañana todavía deberá completar "los últimos detalles" de dicho programa. "Me reuní con el presidente, le informé de esto y le informé de que mañana por la mañana le presentaré el dossier completo con la formación del Gobierno y los puntos del programa", concluyó Laridi antes de expresar su deseo de que el nuevo Ejecutivo represente a todos los tunecinos.

Tras la retirada de las negociaciones en los últimas días de tres de los seis partidos implicados en la formación del nuevo equipo gubernamental, los tres socios del anterior Gobierno han sido los encargados de dar forma al nuevo equipo.

Al Nahda, que cuenta con 89 diputados de los 217 que componen el Parlamento; el Congreso Por la República (CPR), de Marzuki, y el Takatol, del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Mustafa Ben Yafar, se aliaron tras la pasadas elecciones de octubre de 2011 para dirigir la transición.

Túnez está sumido en una crisis política que se agravó el pasado 6 de febrero tras el asesinato del activista político Chukri Bel Aid, lo que desembocó en la dimisión Hamadi Yabali, secretario general de Al Nahda.

EFE