EFE
12 de noviembre de 2013 / 11:40 p.m.

Santiago de Chile.- Un juez chileno procesó hoy a 25 miembros retirados del Ejército por los delitos de tortura y homicidio calificado de siete prisioneros políticos en la sureña ciudad de Temuco, en noviembre de 1973, informaron fuentes judiciales.La resolución fue dictada por el juez Álvaro Meza, de la Corte de Apelaciones de esa ciudad, a 672 kilómetros de Santiago, quien ordenó el arresto de los inculpados, de los que el principal es el exbrigadier Jaime García Covarrubias, que en los años 80 llego a ser subsecretario general de Gobierno de la dictadura de Augusto Pinochet.García Covarrubias se desempeña desde hace varios años como profesor en temas de seguridad en un instituto estadounidense dependiente del Pentágono.El exoficial, que fue instructor de agentes de la policía secreta de la dictadura, viajó a Chile para declarar en el juicio y junto con procesarlo y ordenar su arresto, el juez Meza dictó en su contra una orden de arraigo, que le impide abandonar el país, indicaron las fuentes.Entre los 25 procesados, de los que quince son oficiales y los diez restantes suboficiales retirados, figura además el excoronel Manuel García Covarrubias, hermano del anterior.También aparece en la lista Alfonso Podlech Michaud, un exfiscal militar de Temuco, que el año 2011 fue absuelto en Italia, donde se le procesó por la desaparición del sacerdote ítalo-chileno Omar Venturelli, tras permanecer en prisión preventiva en ese país desde agosto de 2008.Las mismas fuentes señalaron que los procesados se encuentran en el batallón de policía militar de Peñalolén, desde donde serán trasladados a la ciudad sureña de Temuco donde serán interrogados por el juez Meza.El caso que dio origen a este juicio es conocido en Temuco como "el asalto al polígono" y consistió en un montaje para encubrir los asesinatos de Juan Chávez Rivas, Víctor Valenzuela Velásquez, Pedro Mardones Jofré, Carlos Aillanir Huenchuan, Amador Montero Mosquera, Alberto Molina Ruiz y Juan Ruiz Mancilla.Los siete figuraban entre varias decenas de prisioneros políticos que permanecían recluidos en el regimiento "Tucapel", de la ciudad y que el 10 de noviembre de 1973 fueron sacados del recinto castrense, llevados a un despoblado cercano y acribillados a tiros.Los militares, posteriormente, lanzaron los cadáveres a un río y sólo algunos fueron encontrados por lugareños.La versión oficial que las autoridades castrenses locales propagaron entonces fue que siete terroristas marxistas que asaltaron el polígono del regimiento habían sido abatidos por los centinelas del lugar.