EFE
23 de julio de 2013 / 08:32 p.m.

Nueva Orleans • La primera dama de EU, Michelle Obama, prometió hoy que el presidente Barack Obama continuará acompañando la lucha por una reforma migratoria integral, al tiempo que pidió mayores esfuerzos para combatir la obesidad entre los niños hispanos.

"No se den por vencidos porque les prometo que mi esposo no se dará por vencido hasta que le llegue a su escritorio un buen proyecto de ley", dijo la primera dama durante un discurso en el último día de la conferencia anual del Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por su sigla en inglés) en Nueva Orleans (Luisiana).

"Su presidente y su Administración estarán con ustedes y luchando con ustedes a cada paso del camino", aseguró Michelle Obama.

La primera dama hizo esa breve referencia a la reforma migratoria en unos momentos en que el Congreso debate medidas para regularizar a la población indocumentada y reforzar la seguridad fronteriza.

El Senado ya aprobó su versión de la reforma migratoria el pasado 27 de junio y, en declaraciones a Efe el domingo, el legislador demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, adelantó que la Cámara de Representantes presentará la suya en septiembre próximo.

La reforma migratoria también ha sido el plato fuerte del encuentro anual del NCLR, que este año atrajo a Nueva Orleans a más de 5 mil líderes y activistas comunitarios de todo el país.

Pero el discurso hoy de la primera dama estuvo centrado en el problema de la obesidad infantil en Estados Unidos, que en el caso de los niños hispanos afecta a cerca del 40 %.

"Cómo criamos y alimentamos a nuestros niños es un asunto bastante familiar, es un asunto bastante comunitario, y allí es donde se complica la cosa, se vuelve personal y emocional... porque la verdad es que para tantos de nosotros, la comida es amor", señaló.

"La cocina es el lugar de encuentro para tantos de nuestros hogares" y la comida forma parte de la cultura y los encuentros familiares, añadió.

Así, salpicó su discurso con palabras en español para destacar los platos favoritos de su familia, como las costillas de res del sur de su ciudad nativa, Chicago, o de algunas familias hispanas, como "las tortillas de abuela", el "arroz con pollo", o el "arroz con gandules".

La primera dama señaló que la comida forma parte de la cultura pero que la sociedad tiene que promover la buena alimentación porque, a su juicio, "estamos amando y amando a nuestros niños hasta la muerte" mediante malos hábitos alimenticios.

"Necesitamos asumir esto como un problema serio en nuestras comunidades", enfatizó.

En ese sentido, Michelle Obama recordó que cerca del 40 % de los niños hispanos tiene problemas de obesidad o sobrepeso mientras que cerca del 50 % está en vías de desarrollar diabetes.

Agregó que Estados Unidos gasta unos 190 mil millones de dólares al año en tratamientos relacionados con la obesidad, como la diabetes, el cáncer y enfermedades cardiovasculares.

La primera dama, que promueve el ejercicio físico y la buena alimentación mediante la iniciativa "Let's Move" (Movámonos), destacó también que los niños hispanos entre 9 y 13 años de edad tienen la mitad de probabilidades de participar en deportes fuera de su horario escolar.

Durante su alocución, también elogió el liderazgo de organizaciones como el NCLR para ayudar a la comunidad latina a "lograr sus sueños", y destacó que el poder adquisitivo de los latinos supera ya el billón de dólares y aumentará a 1,5 billones de dólares para 2015.

Obama cerró su discurso con un "que Dios les bendiga" en español, arrancando ovaciones de los mil 370 asistentes al almuerzo en el centro de convenciones Ernest N. Morial, en el centro de la ciudad.

Su presentación sirvió de colofón al encuentro anual del NCLR, que escogió la ciudad de Nueva Orleans para destacar el crecimiento de la comunidad latina y sus contribuciones a la reconstrucción de la urbe tras el paso del huracán "Katrina" en agosto de 2005.