12 de mayo de 2013 / 05:05 p.m.

Dubái • El ex presidente Akbar Hashemi Rafsanyani ha registrado hoy su candidatura a las próximas elecciones presidenciales iraníes del 14 de junio, apenas unos minutos antes de que expirara el plazo para poder hacerlo. Alrededor de medio millar de aspirantes a candidatos se han registrado para los comicios, en las que los ultraconservadores principalistas son los favoritos para sustituir al actual presidente, Mahmud Ahmadineyad.

Rafsanyani es una de las figuras más conocidas de la República Islámica, pero desde 2009 está marginado por el régimen por su apoyo tácito de los candidatos reformistas que alegaron que la reelección de Mahmoud Ahmadinejad ese año fue manipulada. De hecho, el pasado año fue encarcelada una de sus hijas por "hacer propaganda contra el país".

La televisión iraní ha mostrado a Rafsanyani, de 78 años, sentado en la oficina de registro presidencial lleno de gente, sonriendo y saludando. Él fue presidente del país de mayoría chiita entre 1989 y 1997. La candidatura del clérigo da una nueva dimensión a la contienda, porque el que fuera uno de los arquitectos de la República Islámica se había convertido en los últimos cuatro años de facto en el líder de la oposición.

Rafsanyani competirá con el ex ministro de Relaciones Exteriores Ali Akbar Velayati, quien también se registró hoy, último día en que estaba permitido. Velayati es candidato del ala conservadora y asesor del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y como tal tiene muchas posibilidades de ser el sucesor del presidente Mahmud Ahmadineyad.

Hoy también se ha registrado el alcalde de Teherán, Mohammed Bagher Ghalibaf, ex jefe de policía y miembro de la facción más conservadora. Ghalibaf planea una alianza con Velayati, quien ha criticado la política de Ahmadineyad en el conflicto nuclear y ha dicho que es posible resolver la crisis.

Por primera vez, una mujer ha presentado su candidatura. Aunque la última palabra la tiene el Consejo de Guardianes de Irán, que a partir de la próxima semana estudiará a cada candidato y determinará quiénes pueden participar finalmente en el proceso.

Poco antes del cierre de las cinco jornadas de registro, a las 13:30 (hora GMT) de hoy, se inscribió el principal negociador nuclear de Irán, el conservador Said Jalili, muy cercano al líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, informó la agencia local Fars.

Casi al mismo tiempo que Rafsanyani, según las imágenes de televisión, lo hizo Esfandiar Rahim Mashaei, el principal asesor de Ahmadineyad, que, como el resto de candidatos, tiene que pasar ahora el filtro del poderoso Consejo de Guardianes de la Revolución, que tiene capacidad para vetar a los aspirantes.

Mashaei, considerado por el clero conservador un hereje por sus posturas de apertura social y del que han llegado a decir que "está poseído por demonios", difícilmente será admitido como candidato por el Consejo de Guardianes, lo que daría una gran ventaja al entorno de Jamenei, que como líder tiene un poder omnímodo en el país.

La candidatura de Jalili, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, podría arrollar a otros aspirantes de su misma tendencia conservadora, enfrentada al entorno de Ahmadineyad, al que los principalistas han acusado de desviacionismo religioso, ineficacia gubernamental y relacionado con casos de corrupción.

Los conservadores más destacados inscritos, además de Jalili, son los tres del "Comité 2+1": el diputado y expresidente del Parlamento Gholam Ali Hadad Adel; el alcalde de Teherán, Mohamad Baqer Qalibaf, y Ali Velayati, asesor del líder supremo.

Jamenei pidió hace meses a los tres que eligieran entre ellos un candidato, que supuestamente sería el aspirante oficial a la Presidencia, pero aún no se han puesto de acuerdo y Hadad Adel ha señalado que no lo harán hasta que finalice el proceso de selección del Consejo de Guardianes.

Del entorno de Ahmadineyad, también a última hora se inscribieron el vicepresidente primero, Mohamad Reza Rahimi; el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ramin Mehmanparast, y el asesor de prensa de la Presidencia y director de la agencia oficial IRNA, Ali Akbar Javanfekr.

Dos de los inscritos, el exministro de Inteligencia Ali Falahian y el jefe del Consejo del Discernimiento y excomandante de los Guardianes de la Revolución Mohsen Rezai, están acusados por la justicia de Argentina de supuesta implicación en el atentado de 1994 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de Buenos Aires, donde murieron 85 personas.

En las últimas semanas, el clero más conservador ha insistido en que la fidelidad al sistema teocrático musulmán chiita del país debe ser la principal característica del próximo presidente y acusado a "enemigos" extranjeros, en referencia a Occidente, de tratar de "promover el desánimo en el pueblo" de cara a las elecciones.

El poder religioso y los más conservadores del régimen islámico temen un posible enfrentamiento con el más abierto socialmente entorno de Ahmadineyad, que mantiene un gran poder popular, sobre todo en provincias y zonas rurales, donde los subsidios en metálico que ha promovido alcanzan a millones de personas.

Mientras tanto, los reformistas islámicos, aparte de Rafsanyani, no han presentado candidatos de primera línea y se han visto marginados por el sistema tras ser tachados de sediciosos, después de las denuncias de fraude y las protestas tras los comicios de 2009, aplastadas de forma sangrienta.

Con la oposición no religiosa proscrita, los reformistas prácticamente excluidos y de quedar relegado el entorno de Ahmadineyad, las próximas presidenciales serían los comicios más restringidos desde la implantación del régimen teocrático musulmán chiita de la República Islámica de Irán, en 1979.

REUTERS