15 de julio de 2013 / 02:13 p.m.

La absolución de George Zimmerman, acusado de matar al joven negro Trayvon Martin, que caminaba desarmado la noche del 26 de febrero de 2012, reabrió el debate racial y multiplicó las protestas en Estados Unidos, mientras entidades pro derechos civiles presionaron al Departamento de Justicia para que presente cargos federales contra el ex vigilante de origen hispano.

El secretario de Justicia y Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, afronta una decisión crucial sobre si presenta o no cargos contra de Zimmerman, después de que éste fuera declarado el sábado en Florida (sureste) no culpable por un jurado que emitió su veredicto de forma unánime.

La Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP, por su sigla en inglés), la organización de derechos civiles más antigua de EU, y otros grupos humanitarios presionan a Holder para que lo lleve a cabo.

En un comunicado emitido ayer por la Casa Blanca, el presidente estadunidense Barack Obama, pidió respeto a la petición de los padres de Martin, quienes llamaron a una reflexión calmada sobre los acontecimientos después de que se desencadenaran protestas en diversas ciudades del país.

""La muerte de Trayvon Martin fue una tragedia. No solo para su familia, o para cualquier comunidad, también para Estados Unidos"", dijo Obama.

""Debemos preguntarnos si estamos haciendo todo lo posible para detener la ola de violencia armada que acaba con demasiadas vidas en todo el país de manera diaria. Debemos preguntarnos a nosotros mismos, como individuos y como sociedad, cómo podemos prevenir futuras tragedias como ésta. Esa es la manera de honrar a Trayvon Martin"", agregó.

El presidente de la NAACP, Ben Jealous, informó en un comunicado que no se trata solamente de justicia por la muerte del joven afroamericano, sino que ""se trata del más fundamental de los derechos civiles: el derecho a la vida"".

El también líder de derechos civiles en Estados Unidos, el reverendo Jesse Jackson, exigió que el Departamento de Justicia “intervenga” y “lleve esto a otro nivel”.

Una investigación federal de derechos civiles se abrió anteriormente en el caso Zimmerman, y el sábado un vocero del Departamento de Justicia dijo que la agencia “continúa evaluando las pruebas”.

Luego de más de 16 horas de intensas deliberaciones, el jurado, compuesto por seis mujeres, alcanzó el veredicto unánime de no culpable para ambos cargos y lo entregó por escrito a la jueza encargada del caso, Debra Nelson, en Florida.

La absolución de Zimmerman provocó varias manifestaciones en distintas ciudades, desde Nueva York hasta California.

A pesar que la mayoría de las manifestaciones de ayer fueron pacíficas, como en Los Ángeles, San Francisco o Sacramento (California), las protestas se tornaron violentas en la ciudad de Oakland, donde la policía reportó ventanas destrozadas en varios comercios y mobiliario urbano, así como pequeños incendios en las calles.

El caso Zimmerman ha tenido una gran repercusión mediática en Estados Unidos y reabrió el debate en torno a la desigualdad racial, los derechos civiles y el uso de armas en legítima defensa.

Hace un año, las principales protestas sociales se produjeron luego que se supiera que la policía de Sanford (Florida) no arrestó a Zimmerman por considerar que no había pruebas que contradijeran su declaración.

 — AGENCIAS