1 de abril de 2013 / 02:16 p.m.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, aseguró que el gobierno seguirá avanzando en su desarrollo de armas nucleares y ampliará su arsenal, estas declaraciones surgen un día después de disparar la tensión con la amenaza de haber entrado en “estado de guerra”.

Las fuerzas armadas con capacidad atómica del país “"deben ampliarse y reforzarse cualitativa y cuantitativamente hasta que la desnuclearización del mundo sea una realidad”", expuso el líder al abrir ayer la sesión plenaria del Partido único de los Trabajadores de Corea del Norte.

En esta inusual sesión, Kim definió la nueva estrategia política del régimen comunista en dos pilares fundamentales: "“el progreso de la economía” y “el desarrollo del potencial nuclear"” del país, informó la agencia estatal KCNA.

El joven líder, cuya edad se estima en 30 años, afirmó que la posesión de armas atómicas de Corea del Norte “debe ser fijada por ley”, lo que refleja la intención del país de oficializar su condición de estado nuclear.

Además, Kim prometió que lanzará al espacio más satélites, como el puesto en órbita con éxito el pasado diciembre que costó a Corea del Norte nuevas sanciones de la ONU al considerarlo un ensayo encubierto de misiles.

La agencia KCNA argumentó en su despacho que las armas nucleares no son una “moneda de cambio política”, ni “"para negociaciones económicas”", en una aparente referencia a la creencia generalizada en Corea del Sur y Estados Unidos de que Pyongyang usa su programa atómico para obtener concesiones del exterior mediante el chantaje.

La agencia estatal, que actúa como portavoz del gobierno, apuntó también que las fuerzas armadas nucleares de Corea del Norte son su “vida” y esta “nunca pueden ser abandonadas mientras existan los imperialistas (en referencia a Estados Unidos y sus aliados) y las amenazas atómicas” en el mundo.

El Partido de los Trabajadores norcoreano, principal órgano político del país comunista, celebró su sesión plenaria de ayer en un ambiente marcado por la elevada tensión, tan solo un día después de que el régimen anunciara que ha entrado en “estado de guerra” y advirtiera de un “combate a gran escala”.

Los medios estatales norcoreanos publicaron ayer, en tono belicista, que los misiles del poderoso Ejército Popular de Corea del Norte están preparados, tras la pertinente orden de Kim Jong-un, para atacar en “cualquier momento” intereses de Corea del Sur y Estados Unidos.

Tal anuncio supuso un escalón más en la dura campaña de amenazas que el régimen dirige a ambos aliados desde que el pasado 7 de marzo la Organización de las Naciones Unidas le aplicara nuevas sanciones por su última prueba nuclear de febrero.

En tanto, Estados Unidos envió ayer aviones de combate F-22 a Corea del Sur en el marco de las maniobras militares conjuntas que ambos países realizan anualmente y en medio de las tensiones por la escalada de amenazas del régimen norcoreano.

Funcionarios del Departamento de Defensa estadunidense informaron al diario The Wall Street Journal del envío de los aviones, que volaron desde Japón hasta la base aérea de Osan, en Corea del Sur, para unirse a los ejercicios conjuntos.

Esta semana el gobierno de EU dio un paso sin precedentes ante la escalada de las tensiones con el envío de dos bombarderos B-2 a esas maniobras.

El gobierno del presidente Barack Obama busca así disuadir al régimen de Pyongyang para que termine con sus “provocaciones” y mostrar su apoyo a Corea del Sur.

— AGENCIAS