27 de agosto de 2013 / 02:44 p.m.

La Habana • El gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) volvieron ayer a la mesa de negociaciones en La Habana, tras una breve ausencia unilateral de la guerrilla, pero rechazaron la decisión del gobierno de Juan Manuel Santos de someter a referendo un eventual acuerdo general de paz.

Esa decisión ejecutiva “no la acompañamos, ni sujetamos los diálogos y sus resultados a dicha decisión unilateral; aceptar estas reglas de juego implicaría traicionar nuestra lucha”, puntualizó la guerrilla en un comunicado, mientras los delegados oficiales guardaron silencio.

Según los rebeldes, “un acuerdo de paz no es asunto que se pueda resolver o definir de manera unilateral, así como el mecanismo para refrendarlo no es un tema que pueda ser materia solamente del gobierno”.

La comitiva de las FARC dijo que el procedimiento del referendo es tema de discusión en la mesa de La Habana, por lo que no correspondería al ejecutivo tomar esa decisión, e insistió en que “el mejor camino” es la creación de una Asamblea Constituyente, para que la paz que se acuerde tenga “larga duración”.

El presidente Santos presentó el jueves al Congreso de Colombia un proyecto de ley con carácter de urgente para que el referendo coincida con las elecciones legislativas del 9 de marzo de 2014 o con las presidenciales del 25 de mayo del mismo año.

“El espectáculo de un mandatario y de un poder constituido o perdonado por un referendo no se va a dar con nuestro consentimiento”, añadieron las FARC, dejando entrever otra contradicción entre las partes, que desde noviembre discuten en La Habana la manera de poner fin a casi medio siglo de conflicto armado en Colombia.

No obstante, aclararon, “las FARC se mantendrán en la mesa, fieles al compromiso de buscar la paz para Colombia por todos los medios”.

Por el tema del referendo, los insurgentes decidieron el viernes hacer una pausa en las negociaciones, a fin de estudiar la propuesta al Congreso del presidente Santos.

Después de esta declaración, los delegados de la guerrilla y el gobierno emitieron un comunicado conjunto cumpliendo el primer aniversario del acuerdo para comenzar la negociación en curso y anunciaron la realización entre septiembre y octubre de un foro social en Colombia sobre “el problema de las drogas ilícitas”, con apoyo de la oficina de las Naciones Unidas en Bogotá.

 — MANUEL JUAN SOMOZA