AGENCIAS
6 de julio de 2013 / 03:08 p.m.

Johannesburgo • Los médicos del ex presidente sudafricano Nelson Mandela excluyeron desactivar los aparatos que lo ayudan a mantenerse en vida mientras no haya "una falla de los órganos vitales", indicó ayer una persona allegada a la familia.

"Me dijeron que la cuestión había sido mencionada", dijo Denis Goldberg, de 80 años, un camarada de la lucha anti apartheid que visitó a su amigo el lunes invitado por Graça Machel, la esposa de Mandela. Pero los "médicos dijeron que solo tomarían en cuenta esa opción en el caso de una verdadera falla de los órganos vitales", afirmó Goldberg.

Según un documento judicial del 26 de junio pasado, el héroe de la lucha contra el apartheid se encontraba "en un estado vegetativo permanente y bajo asistencia respiratoria". Sin embargo, la presidencia sudafricana desmintió el jueves por la noche que Mandela se encuentre en ese estado.

En tanto, Madiba cumplió hoy 29 días internado en un hospital de Pretoria, los últimos 13 en estado crítico, entre disputas que dividen a su familia sobre el lugar de su sepultura y su patrimonio.

La familia de Mandela siguió ayer confrontándose, después del enfrentamiento en los tribunales que concluyó con el retorno de los restos de los tres hijos difuntos de Madiba a la localidad de Qunu (suroeste), donde el héroe sudafricano creció y pidió ser enterrado.

Los restos de sus hijos volvieron a Qunu tras dos años en Mvezo (aldea natal de Madiba) donde Mandla Mandela, nieto mayor del ex presidente, los había trasladado en 2011 sin permiso de los demás miembros de la familia.

Para forzar la vuelta a Qunu, 16 miembros del clan Mandela —entre ellos las tres hijas de Madiba y su esposa— demandaron a Mandla ante un tribunal, que les dio la razón tras un proceso que ha manchado la imagen de la familia.