17 de abril de 2013 / 12:58 p.m.

Washington • El presidente estadunidense Barack Obama calificó ayer los ataques de Boston como “"actos terroristas"”, aunque renovó su llamado a no apresurar conclusiones sobre los autores y sus motivos.

La declaración del mandatario dio un nuevo perfil a los atentados del lunes, cuyo saldo hasta ayer era de tres muertos, entre ellos un niño de ocho años y 176 heridos, varios en estado crítico y hasta 17 personas con miembros amputados.

“"Este fue un cobarde y abominable acto, y dado lo que sabemos ahora que pasó, el FBI lo está investigando como un acto de terrorismo. Cada vez que se usan bombas para atacar a civiles inocentes, eso es un acto de terrorismo"”, dijo.

En su segundo mensaje al país en menos de 24 horas, el mandatario reiteró que persiste el desconocimiento sobre los autores de las dos explosiones ocurridas en la meta del prestigioso Maratón de Boston.

“"No sabemos quién los llevó a cabo, si fue planeado y ejecutado por una organización terrorista, externa o doméstica o si fue el acto de un malévolo individuo"”, dijo en la Casa Blanca.

Obama agregó que dado que la investigación está apenas en su fase inicial, tomará tiempo antes de que las autoridades puedan determinar lo sucedido.

Reafirmó la determinación de su gobierno de esclarecer los hechos y llevar a la justicia a los responsables.

“Vamos a descubrirlo, vamos a encontrar quien hirió a nuestros ciudadanos y los vamos a llevar ante la justicia”, recalcó.

Poco antes, el mandatario recibió un informe actualizado de su gabinete de seguridad que incluyó al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Robert Mueller; al procurador Eric Holder; la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, y a su asesora de Seguridad Nacional, Lisa Monaco.

Obama destacó la respuesta de los equipos de emergencia y voluntarios, incluso algunos de los corredores, quienes acudieron en auxilio de las víctimas segundos después de las dos explosiones.

“"Si ustedes quieren saber lo que somos, cómo respondemos ante el mal, así los hacemos: desinteresados, compasivos, sin temor"”, destacó.

También dijo haber instruido a su administración a tomar las apropiadas medidas de seguridad para proteger a la población, “"y vamos a continuar vigilantes"”.

“Este es un buen momento para que todos recordemos que tenemos un papel que jugar en alertar a las autoridades. Si ven algo sospechoso, hablen”, solicitó, y exhortó a la población a aportar datos que permitan aclarar los violentos y sangrientos hechos.

Al menos uno de los dos artefactos explosivos pudo haber estado colocado dentro de una olla de presión y las autoridades ven “"probable"” que se usara un temporizador en lugar de un teléfono celular para detonarlo, informaron medios locales.

La olla, que puede haber contenido el artefacto, estaba dentro de una mochila o bolso negro que fue depositado en un cubo de basura, según la cadena CBS, que cita una fuente de las fuerzas de seguridad.

Otra fuente dijo a la cadena Fox News que “"se usaron ollas de presión en los dos artefactos"”, luego de hallar trozos de esos utensilios de cocina en el lugar de los hechos.

El congresista republicano Michael McCaul, que pertenece al comité de Seguridad Nacional de la Cámara baja, confirmó que las autoridades creen que los explosivos son probablemente “artefactos de ollas a presión”, similares a las armas improvisadas usadas contra tropas estadunidenses en Afganistán e Irak.

Según la cadena Fox, en al menos uno de los artefactos la olla de presión estaba unida a una tabla de madera, a la que también había pegada una botella llena de clavos, bolas de rodamiento y perdigones.

Otra fuente informó al mismo canal que el FBI está revisando la actividad de las torres de telecomunicaciones para identificar el momento de la detonación, y poder así vincularlo con un número de celular, en caso de que se detonara a través de un teléfono.

Los médicos que tratan a algunos de los heridos creen que los explosivos contenían metralla compuesta por perdigones, clavos y otros objetos metálicos punzantes, tras haber examinado a pacientes que tienen “40 o más” fragmentos de ese tipo incrustados en el cuerpo, según Fox.

En tanto, la seguridad del Congreso estadunidense detectó un sobre enviado al senador republicano, Roger Wicker, con una sustancia altamente tóxica, informaron fuentes legislativas.

El sobre dio positivo en los controles de seguridad por contener ricina, una toxina cuyo polvo blanquecino es mortal con solo inhalarlo si llega al torrente sanguíneo, añadió el Congreso.

La sustancia fue descubierta en una prueba de seguridad rutinaria, en las instalaciones donde se recibe el correo destinado a los legisladores.

La ricina es un veneno que puede elaborarse a partir de los sobrantes del procesamiento de las semillas de la planta de ricino, según el Centro Nacional de Enfermedades.Puede estar en forma de talco, vapor o grano o puede disolverse en agua o en un ácido débil y es una sustancia estable, es decir, no la afectan mucho las condiciones extremas como temperaturas muy calientes o muy frías.

Ayer, cientos de personas de todas las edades se congregaron al atardecer en diversos puntos de la ciudad de Boston para llorar a las víctimas y velar por los heridos, “"angustiados"” por no saber la razón de lo que algunos llaman ya el “"11 de septiembre"” de esa ciudad.

En el parque Boston Common, cerca de donde se produjeron las explosiones, las personas se fueron concentrando de manera espontánea con velas y para crear murales por la paz y la unión de la ciudad.

En un ambiente emotivo, con la caída de la tarde, varios lugares emblemáticos recordaron a los fallecidos y heridos.

En los diversos puntos de concentración, donde se depositaron rosas, mensajes y se entonó música, también se recordó la memoria de Krystle Campbell, la joven de 29 años identificada como una de las víctimas.

El consulado del gobierno de China en Nueva York informó que una de las víctimas mortales era de esa nacionalidad.

50 mil dólares por responsables

La policía de Boston y los sindicatos de bomberos de la ciudad ofrecieron ayer una recompensa de 50 mil dólares por cualquier información que lleve a la captura del responsable o los responsables de las explosiones que dejaron tres muertos, entre ellos un niño de ocho años, y 176 heridos.

Los servicios de seguridad pública de la ciudad anunciaron el estímulo casi 24 horas después del ataque en el Maratón de Boston, debido a que las autoridades aún no tienen a ningún sospechoso en custodia.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que está liderando la investigación, informó que está “interrogando a una multitud de testigos"”, tanto en Boston como en sus alrededores, tras haber recibido “"un alto volumen de pistas en las últimas 18 horas"”.

Entre los interrogados figura un joven saudí que se encuentra entre los heridos en el incidente y fue calificado como una “"persona de interés"” en relación con las explosiones, aunque no se considera sospechoso, informó la cadena CNN.

“"Iremos hasta el fin del mundo para encontrar a los responsables de este despreciable crimen"”, dijo el agente especial encargado de la FBI en Boston, Richard DesLauriers. (EFE/Boston)

ClavesCeremonia a víctimas

El presidente Barack Obama viajará mañana a Boston para encabezar una ceremonia por las víctimas de las bombas durante el maratón del lunes en la ciudad.

La presencia del mandatario en la ceremonia, que se realizará en la catedral Holly Cross, en South End, fue anunciada por el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, y luego confirmada por la Casa Blanca.

La oficina del presidente anunció además que Obama canceló una visita prevista para el viernes a la universidad de Kansas, donde hablaría sobre educación.

AGENCIAS