10 de octubre de 2013 / 12:49 a.m.

Washington.- Estados Unidos recortó el miércoles cientos de millones de dólares a la ayuda que provee a Egipto, su aliado en Medio Oriente, en respuesta al derrocamiento del presidente Mohamed Morsi y la posterior represión por parte del gobierno apoyado por los militares que ha lanzado al país a un ciclo de violencia.

Washington proporciona 1.500 millones de dólares a Egipto cada año. Aunque el Departamento de Estado no proporcionó un monto en dólares de la ayuda que está recortando, la cifra asciende a cientos de millones, la mayoría en asistencia militar.

Las autoridades dijeron que la ayuda que se está cancelando incluye 10 helicópteros Apache a un costo de más de 500 millones de dólares, equipos de tanques M1A1 y misiles antibuque Harpoon. Estados Unidos también suspenderá 260 millones de dólares de asistencia en efectivo que le daba al gobierno hasta que se hagan "avances creíbles" para un gobierno incluyente surgido de elecciones justas y libres. Los estadounidenses ya también habían suspendido la entrega de cuatro aviones de combate F-16 y cancelaron los ejercicios militares que realizaban cada dos años con los egipcios.

En El Cairo, el portavoz militar Ahmed Mohamed Alí se negó a hacer comentarios al respecto. Antes del anuncio, el general Abdul Fatá El Sisi, líder del ejército egipcio, dijo que las relaciones del país con Estados Unidos son "estratégicas" y se basan en el interés mutuo. Pero también dijo al diario local Masry al-Youm que Egipto no tolerará presiones "ya sea a través de actos o insinuaciones".

El vecino Israel también ha manifestado su preocupación. Los israelíes consideran la ayuda estadounidense a Egipto un importante apoyo al acuerdo de paz entre Egipto e Israel.

La portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki dijo que Estados Unidos "apoya una transición democrática y se opone a la violencia como medio para resolver diferencias dentro de Egipto". Agregó que "seguiremos revisando periódicamente las decisiones respecto de nuestra ayuda y seguiremos trabajando con el gobierno interino para ayudarle a avanzar hacia nuestros objetivos compartidos en una atmósfera libre de violencia e intimidación".

AP