AP
18 de mayo de 2017 / 10:25 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.— En un concierto anoche en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, que se sintió principalmente como una inyección de adrenalina, Sting reservó su comentario político hasta la última canción cuando lució una camiseta para recordar a los 43 estudiantes desaparecidos de la escuela normal rural de Ayotzinapa.

Sin más declaraciones que un gracias México, el astro británico lució la camiseta con letras blancas y la imagen de los 43 mientras interpretaba la melancólica “Fragile” de su segundo álbum solista ...Nothing Like the Sun, de 1987. La canción dice “nothing comes from violence and nothing ever could” (nada se obtiene de la violencia y nunca lo hará).

El resto de la velada transcurrió estrictamente con éxitos de la etapa de Sting con la legendaria banda The Police como “Roxanne”, “Message in a bottle” y “Walking on the moon”, así como de su exitosa carrera solista como “Englishman In New York”, “Desert Rose” y “Shape of My Heart”, esta última la interpretó con su hijo Joe Summer. Sting no conversó con el público, solo dejó que la música hablara por él sin dar tregua a los cerca de 10 mil fans que abarrotaron el auditorio.

Joe Summer y la banda texana The Last Bandoleros fueron sus abridores y lo acompañaron haciendo los coros en el concierto.

Sting, galardonado con 16 premios Grammy, es asiduo a México, debutó en el país comienzos de la década de 1980 con The Police y recién se presentó en 2015 en Cuernavaca, al sur de la capital.

Continuará sus presentaciones en México con un concierto en el Auditorio Citibanamex el sábado y el Auditorio Telmex de Guadalajara el domingo.