25 de agosto de 2013 / 09:46 p.m.

Caracas • Autoridades opositores y afines al Gobierno rindieron un homenaje hoy entre acusaciones mutuas al medio centenar de muertos que dejó hace un año la explosión en una refinería, el mayor desastre reciente de la industria petrolera venezolana.

"Fascismo puro...", escribió hoy en la red social Twitter el presidente del país, Nicolás Maduro, quien no asistió al acto principal cumplido en la misma refinería de Amuay, en el noroeste venezolano, escenario de lo que ha dicho fue un sabotaje.

"Un año del saboteo en Amuay, ahí fue nuestro comandante con los trabajadores petroleros a vencer. Sigamos alertas", añadió Maduro en alusión a su antecesor, Hugo Chávez, fallecido en marzo pasado.

El día del siniestro, y pese al cáncer que le costó la vida siete meses después, Chávez se presentó en el lugar a animar a los bomberos y al centenar de heridos que dejó el flagelo, en una actitud "responsable y heroica", señalaron diversas autoridades presentes en el acto de hoy.

"A un año de la Batalla de Amuay llamo a la Clase Obrera Petrolera al combate. Que Viva Chávez Que Viva PDVSA!", añadió Maduro en alusión a la empresa estatal Petróleos de Venezuela SA, propietaria de la refinería.

Además de las víctimas, la explosión y el incendio posterior produjeron millonarios destrozos en casas y comercios cercanos a la refinería que, según Maduro, fue blanco de "sectores desesperados" que con un hecho forjado creyeron que ganarían las elecciones que se celebraron un mes después y que fueron ganadas por Chávez.

Maduro dijo este sábado que una investigación internacional determinó que lo sucedido en esa refinería del estado Falcón "fue producto de un sabotaje. Así de sencillo".

"Las pruebas se mostrarán en los próximos días", señaló en una alocución televisada en la cual insistió en que se trató de un sabotaje de una "derecha que no tiene escrúpulos" con el fin de "hacerle daño a la patria".

En representación de Maduro en el acto principal de hoy, el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, adelantó que el informe oficial apunta al sabotaje como la probabilidad casi absoluta.

Se trata, dijo, de una investigación efectuada "de una manera científica, con apoyo de expertos", la cual "ha determinado la forma en que se produjo la tragedia y la hipótesis que tiene un 99 % de probabilidad de ocurrencia es el sabotaje".

"Tenemos que estar alertas y movilizados, prosiguió Ramírez, porque existe una extrema derecha que está empeñada en teñir nuestra tierra de sangre patriota, empeñada en desestabilizar la Revolución Bolivariana, al precio que sea".

Stella Lugo, gobernadora del estado de Falcón que acoge al Complejo Refinador Paraguaná (CRP) del cual forma parte la refinería de Amuay, pidió a Ramírez en el mismo acto ayudar a que se gestione que se investigue unos panfletos que aseguró dejaron esta semana en la zona un grupo de diputados opositores, donde se lee "Lo peor en Amuay está por venir".

"¿Qué significa esto, acaso no fue bastante doloroso lo que vivimos nosotros hace un año? ¿Pretenden seguir haciendo sabotajes en nuestra refinería?", se preguntó la gobernadora oficialista.

Dirigentes de la oposición mostraron esta semana otro informe en el cual una serie de expertos atribuyen el hecho a una "negligencia gerencial" derivada de la supuesta falta de inversión y mantenimiento, lo que ha sido negada por el Gobierno.

El líder opositor Henrique Capriles, derrotado por Chávez y Maduro en las elecciones presidenciales de octubre y abril pasados también recurrió hoy a Twitter para aludir al asunto: "Hoy se cumple un año de la tragedia de Amuay, vaya un abrazo a todo nuestro Pueblo del querido Estado Falcón,con uds siempre!", escribió.

EFE