12 de junio de 2013 / 12:01 p.m.

Washington • Con 84 votos a favor y 15 en contra, el Senado de Estados Unidos aprobó llevar al pleno el debate de la reforma migratoria, que ofrece un camino para la legalización de millones de indocumentados.

La mayoría demócrata superó ampliamente el mínimo de 60 votos que se requerían para frenar las medidas obstruccionistas.

Previamente el Senado aprobó otra medida, por 82 votos a favor y 15 en contra, para evitar que el debate se prolongue indefinidamente mediante tácticas obstruccionistas de republicanos que rechazan la iniciativa.

Luego de su aprobación el mes pasado en el Comité Judicial del Senado, en el que fueron votadas varias modificaciones a la iniciativa de ley, se espera un debate más intenso en el pleno sobre cambios adicionales.

El demócrata Charles Schumer, quien integra un grupo bipartidista que impulsa la reforma migratoria, indicó que el proyecto puede mejorar y preguntó a los que se oponen qué harían para mejorar el actual sistema de inmigración.

Mientras, el republicano Ted Cruz dijo que el proyecto se aprobará en el Senado, pero “fracasará” en la Cámara de Representantes, porque los demócratas han politizado el tema para los indocumentados.

Adelantó que muchas de sus enmiendas que incluían condicionar la legalización a un mayor control fronterizo fueron rechazadas durante el debate en el Comité Judicial, pero que las presentará nuevamente en el pleno.

El demócrata Robert Menéndez puntualizó que el proyecto de reforma migratoria cuenta también con el apoyo de empresarios y que la aprobación de una propuesta en la Cámara baja dependerá de los republicanos, que son la mayoría.

Por su parte, el presidente Barack Obama llamó al Congreso a actuar con prontitud para aprobar la reforma este año y no prolongar la vigencia de un injusto e ineficiente sistema contrario.

“Si creen que hay que reparar este sistema quebrado, no hay razón para interponerse en el camino. Este es el vehículo para hacerlo ya, el tiempo es ahora”, afirmó en un discurso emitido en la Casa Blanca.

Acompañado de líderes civiles demócratas, republicanos, de negocios y algunos estudiantes beneficiados con la acción diferida que su gobierno decretó el año pasado, Obama dijo que no existen ya excusas para postergar la reforma.

Recordó las acciones que su gobierno tomó en los pasados cuatro años para reforzar la seguridad en la frontera, que, dijo, se verán fortalecidas con las previsiones incluidas en la iniciativa.

NOTIMEX