5 de julio de 2013 / 02:08 p.m.

El Cairo• Islamistas aliados del presidente depuesto de Egipto, Mohamed Mursi, convocaron al pueblo a protestar el viernes por su derrocamiento por parte del Ejército y rechazar un planeado Gobierno interino respaldado por sus opositores liberales.

Varios partidarios de Mursi fueron baleados mientras centenares de ellos intentaban marchar hacia los cuarteles militares en los que está detenido el ex presidente de Egipto, en donde al menos tres manifestantes resultaron muertos.

Un testigo dijo a Reuters que vio a varias personas caer al piso, heridas de bala. Fuerzas de seguridad estaban acordonando los cuarteles de la Guardia Republicana, pero no estaba inmediatamente claro quien abrió fuego.

En la península del Sinaí, cerca de Israel, hombres armados lanzaron granadas contra puestos de control del Ejército que custodian un aeropuerto y lanzaron misiles contra una comisaría cerca de la frontera con los territorios palestinos.

Un soldado murió y dos resultaron heridos, dijo una fuente de seguridad. El diario Al-Ahram informó que las fuerzas armadas habían declarado un estado de emergencia en las provincias de Suez y Sinaí del Sur, pero más tarde el Ejército aclaró que estaba "en alerta" en la península del Sinaí.

Decenas de personas resultaron heridas en enfrentamientos el jueves en el Delta del Nilo, la localidad natal de Mursi, elevando temores de más hechos de violencia como los ocurridos durante el último mes, en el que decenas de personas murieron.

La forma en que el Ejército lidie con cualquier problema ayudará a determinar el futuro apoyo de Estados Unidos y otras potencias internacionales a El Cairo.

Las preocupaciones de que los generales hayan realizado un golpe militar contra el primer líder de Egipto elegido libremente ha dejado a Washington revisando los 1.500 millones de dólares que entrega anualmente a Egipto, principalmente en ayuda militar.

Las leyes estadounidenses prohíben ayudar a países donde el Ejército ha derrocado a un Gobierno electo en un golpe. Washington hasta ahora no ha utilizado ese término para el caso egipcio.

Las protestas tienen el eslogan "Viernes de Rechazo".

Afuera de la mezquita Rabaa Adaweya en un suburbio de El Cairo, donde seguidores de Mursi se han reunido la semana pasada, el Ejército desplegó vehículos blindados adicionales a varios cientos de metros de barricadas improvisadas.

Miles de personas se reunieron alrededor de la zona, con un grupo de unos 50 hombres gritando cánticos pro-Mursi.

"Abajo, abajo con el gobierno militar", cantaban. "Pedimos una yihad en todo el país", agregaban.

La posición del Ejército

Aviones de la fuerza aérea dejaban en el cielo columnas de humo rojo, blanco y negro, que representan a la bandera egipcia, en una muestra de fuerza que el Ejército ha empleado frecuentemente desde el derrocamiento de Mursi el miércoles.

Más tarde, el Frente de Salvación Nacional egipcio, una coalición liberal, emitió un "llamado urgente" a sus seguidores a tomar las calles en respuesta a las manifestaciones de los seguidores islamistas del depuesto Mursi.

Una fuente militar dijo: "Continuaremos asegurando los lugares de protesta con soldados, y jets si fuera necesario, para asegurar que los manifestantes pro y anti Mursi no se enfrenten. Los dejaremos manifestarse e ir adonde quieran".

Los opositores de Mursi insisten en que no fue un golpe.

En cambio, el Ejército dijo que tomó nota de la "voluntad del pueblo" al forzar la salida del presidente. Millones de personas se manifestaron el domingo para protestar por el colapso de la economía y el estancamiento político, que Mursi no logró revertir después de un año en el poder.

El fiscal general de Egipto presentó su renuncia, dijo la agencia de noticias estatal el viernes, tres días después de ser reinstalado en el cargo tras la remoción del funcionario designado por el derrocado presidente.

No estaba claro si la violencia en el inestable Sinaí estaba directamente relacionada con el derrocamiento de Mursi.

Una comisaría policial en Rafah, sobre la frontera con Gaza, fue impactada por cohetes, dejando varios soldados heridos. Fuentes de seguridad cerraron el cruce fronterizo. Medios estatales dijeron que lo reabrirían el sábado.

Las noticias de un estado de emergencia en Suez y Sinaí del Sur llevaron el precio del crudo Brent a subir en más de 1,5 dólares, en un recordatorio de la importancia estratégica global del Canal de Suez.

Las fuerzas armadas egipcias emitieron un comunicado por la noche garantizando el derecho a protestar y a la libre expresión y prometiendo no tomar medidas arbitrarias contra ningún grupo político.

Las expresiones contradijeron unas agitadas 24 horas desde que el jefe del Ejército suspendió la Constitución, detuvo a Mursi y supervisó la jura del nuevo jefe de justicia de la corte constitucional como jefe de Estado interino de Egipto.

Además de Mursi, el primer líder elegido libremente en el país, varias figuras de alto nivel de los Hermanos Musulmanes fueron detenidas, dijeron fuentes de seguridad.

Los fiscales estaba investigando varias acusaciones, incluyendo incitación a la violencia y, en el caso del mismo Mursi, insultar al poder judicial.

Canales de televisión que son propiedad de los Hermanos Musulmanes o tienen simpatía por la agrupación fueron sacados del aire abruptamente. La imprenta estatal no sacó su edición del diario del partido el jueves ni el viernes.

REUTERS