8 de mayo de 2013 / 07:09 p.m.

 

 

Santiago • Miles de estudiantes chilenos volvieron a salir hoy a las calles en la segunda gran convocatoria del curso para continuar con su lucha por una educación pública, gratuita y de calidad, en la que no han logrado grandes avances.

En Santiago, la manifestación, permitida por las autoridades, tuvo un trazado inédito, que partió desde la Universidad de Santiago, recorrió varias manzanas de la Alameda, la principal avenida de la capital, y transitó después por la avenida Brasil hacia el norte, hasta el Parque de los Reyes.

En un ambiente festivo, estudiantes y docentes se sumaron a la convocatoria de las principales organizaciones que agrupan a alumnos secundarios y universitarios y del Colegio de Profesores, que volvieron a demostrar su capacidad de convocatoria.

A falta de que se conozcan estimaciones de asistencia, la marcha tuvo el mismo carácter masivo que citas anteriores, según constató Efe.

"Lamentablemente no ha cambiado nada para bien, sino que vemos que este modelo de negocio que existe en la educación se va reflejando en los problemas que viven las personas en Chile", dijo a Efe el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Diego Vela.

"No puede ser normal que mes a mes marchemos más de 150 mil personas en las calles y todavía no logremos ningún cambio significativo en la educación", opinó el dirigente estudiantil, que estuvo al frente de la marcha junto a su homólogo de la Universidad de Chile, Andrés Fielbaum.

Las protestas comenzaron en 2011, cuando los alumnos empezaron a pedir cambios al sistema impuesto en 1981, durante la dictadura de Augusto Pinochet, que redujo la aportación del Estado y abrió la educación al mercado, lo que encareció el costo de los estudios.

Al grito de "y va a caer la educación de Pinochet", "la educación chilena no se vende, se defiende" y "el profe luchando también está educando", los asistentes desfilaron de forma pacífica en un día de otoño caluroso y soleado.

Hacia el final del recorrido, como es ya habitual, comenzaron a registrarse los primeros incidentes entre jóvenes encapuchados y Carabineros, que recurrió a chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar a esos grupos.

EFE