25 de diciembre de 2013 / 06:01 p.m.

Londres.- La familia real británica asistió el miércoles a una ceremonia tradicional por la Navidad, a excepción del pequeño príncipe.

Mientras que la celebración de la Navidad por parte de la familia real el año pasado tuvo ausencias notables —el príncipe Enrique estaba en Afganistán y el príncipe Guillermo pasó la fecha con la familia de su esposa_, cuatro generaciones se reunieron este año en Sandringham, la residencia campestre de la reina Isabell II en Norfolk.

Con un abrigo naranja y un gorro de piel negra, la reina llegó a la ceremonia religiosa en la iglesia St. Mary de la propiedad acompañada por su nieta Zara Phillips, que está embarazada con su primer hijo.

Muchos de los congregados cerca del templo esperaban ver al príncipe Jorge, el nuevo miembro de la familia real. Sus padres, el príncipe Guillermo y su esposa Catalina, arribaron a la iglesia tomados de las manos.

"Tuvimos una buena mañana con Jorge y estoy ansioso de verlo (aquí) el año próximo, cuando esté más crecido", le dijo Guillermo a la muchedumbre tras la ceremonia.

Cicely Howard, de 75 años, preguntó sobre el bebé cuando saludo a Catalina en las afueras de la iglesia.

"Ella me dijo que él estaba teniendo un día encantador, pero estaba más interesado en la envoltura de los regalos que en los regalos en sí", le dijo Howard a la agencia noticiosa británica Press Association.

El príncipe Enrique también asistió a la ceremonia.

La reina elogió la institución de la familia y habló sobre acontecimientos del año el martes en su tradicional mensaje navideño grabado.

"Con tantas distracciones, es fácil olvidarse de hacer una pausa y reflexionar", afirmó en el mensaje, que fue grabado previamente en el mes en un salón del palacio de Buckingham.

Sentada en una mesa decorada con fotos de su familia inmediata, la monarca de 87 años mencionó acontecimientos prominentes del último año, desde la ceremonia para celebrar el 60mo aniversario de su coronación hasta el nacimiento de Jorge.

El nacimiento de un bebé "le da a todo el mundo la oportunidad de contemplar el futuro con felicidad y esperanza renovadas", afirmó.

 AP