23 de julio de 2013 / 12:41 a.m.

Venezuela • Los presidentes de Venezuela y Colombia acordaron el lunes relanzar las relaciones con la reactivación de una serie de comisiones bilaterales a fin de recuperar lo que consideraron como el "tiempo perdido" que se dio luego de casi dos meses de distanciamiento.

"Colombia está lista para trabajar con Venezuela en todos estos frentes porque es lo que nos conviene a los dos países, a los dos presidentes", dijo el mandatario colombiano Juan Manuel Santos en un breve discurso a la prensa al final de una reunión privada de más de dos horas que tuvo con su par venezolano, Nicolás Maduro.

Al dar por superado el impasse que surgió en mayo a raíz de la molestia venezolana por la visita a Bogotá del líder opositor Henrique Capriles, el presidente colombiano afirmó que este encuentro con Maduro representó "un relanzamiento en nuestras relaciones en una forma muy positiva".

Las fricciones entre los dos países se produjeron luego del encuentro privado que tuvo Santos con Capriles en Bogotá.

Ambos presidentes se reunieron en la ciudad venezolana de Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, al sur del país.

Santos expresó que espera tener una "relación positiva" con el gobierno de Maduro, así como la tuvo con el fallecido Hugo Chávez, a pesar de las "visiones diferentes" que reconoció que tienen sobre "muchas cosas".

Agregó que para "recuperar el tiempo perdido" los cancilleres de ambos países trabajarán con más intensidad y concentrarán sus acciones en tres áreas fundamentales: seguridad, energía y comercio.

Maduro, por su parte, se comprometió a trabajar en manera intensa en el relanzamiento de las relaciones y la reactivación de las comisiones bilaterales para atender problemas como el narcotráfico, la delincuencia común, y el contrabando.

El gobernante afirmó que el "reto permanente" es mantener las relaciones en "buen camino, sin descarrilamiento", y lograr "un modelo de relacionamiento en base al respeto, a la comunicación permanente, la cooperación creciente".

Maduro reiteró el apoyo de Venezuela al proceso de negociaciones que mantiene el gobierno colombiano con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y dijo que "estamos a sus órdenes para contribuir modestamente y con humildad, se lo digo, en todo lo que podamos para que más temprano que tarde Colombia pueda estar celebrando la paz".

Una comisión de alto nivel, integrada por autoridades de ambos países, se reunirá el 2 de agosto para evaluar el tema de la seguridad, precisó el gobernante venezolano.

Más temprano, Santos dijo en una visita a la localidad colombiana de Puerto Carreño, que esperaba sentarse frente a frente con Maduro para que "acordemos unas reglas de juego para que podamos trabajar juntos, trabajar unidos el pueblo venezolano y el pueblo colombiano, las fuerzas armadas venezolanas y las fuerzas armadas colombianas para bien de los dos países".

"En muchos aspectos podemos trabajar como si fuéramos un solo país. Somos países hermanos. Respiramos el mismo aire. Tenemos las mismas culturas. Tenemos la misma historia. Tenemos los mismos problemas. Por eso estamos obligados a entendernos y a trabajar en forma coordinada y eso es lo que voy a buscar en la tarde de hoy (lunes) con el presidente Maduro", indicó el gobernante a la prensa.

Santos admitió recientemente que "hubo algunas diferencias que yo las interpreto como producto de unas malas interpretaciones, y creo que se van a poder aclarar muy fácilmente" en este primer encuentro oficial con Maduro, quien asumió el gobierno hace cien días tras ganar las elecciones del 14 de abril.

Horas antes de la llegada de los dos gobernantes a Puerto Ayacucho, que está a unos 600 kilómetros al sur de Caracas, varios centenares de opositores y seguidores del gobierno realizaron una manifestación en las cercanías de aeropuerto de la ciudad.

Los opositores protestaron para exigir al gobierno central un mayor presupuesto para la gobernación de Amazonas, cuyo titular es opositor, mientras que los seguidores del oficialismo, portando carteles con el rostro de Maduro y Santos, manifestaron a favor del encuentro de los dos presidentes.

Analistas consultados por la AP coincidieron en que el encuentro servirá para "enrumbar" las relaciones que se habían enfriado desde hace dos meses, pero manifestaron dudas sobre el tiempo que podría durar el acercamiento considerando las "contradicciones" que han dominado la política exterior de Maduro en sus primeros cien días de gobierno.

El congresista colombiano Iván Cepeda, del izquierdista partido Polo Democrático Alternativo, dijo a la AP que la reunión sirvió para que "vuelva el río a su cauce".

Cepeda indicó que es significativo que se "reafirme el papel de Venezuela en la construcción y la búsqueda de paz en Colombia, y el papel que ha jugado Venezuela en este proceso que se está dando en La Habana es un rol supremamente necesario para la posibilidad de encontrar un acuerdo general de paz".

"Lo lógico es que baje los desniveles de los ataques muy exagerados que el presidente Santos tuvo que oír de Maduro con la visita de un dirigente político destacado venezolano, y tendrá que una vez más pasar la página", dijo a la AP telefónicamente el ex embajador venezolano ante la ONU, Milos Alcalay, al referirse al perspectivas sobre el encuentro, pero sostuvo que "la gran interrogante es cuánto tiempo durará esa relación positiva".

"Hay una diplomacia colombiana que va a seguir tratando de restablecer los vínculos...pero en el caso de la diplomacia venezolana no lo veo muy claro porque las contradicciones son unas de las normas fundamentales que ha llevado este gobierno. Un día quiere establecer buenas relaciones con los Estados Unidos, al día siguiente comienza unos ataques", indicó Alcalay.

Y el ex embajador venezolano Fernando Gerbasi comentó a la AP que para los gobiernos de Venezuela y Colombia esta reunión es importante porque representa una oportunidad para superar el impasse de mayo y retomar asuntos fundamentales como el comercio bilateral y los acuerdos en esa materia.

Mientras que para Venezuela la reanudación de las relaciones con su vecino representa la oportunidad de tener acceso a una serie de productos para atender los severos problemas de desabastecimiento de alimentos y otros bienes que enfrenta el país, para Colombia el acercamiento al gobierno de Maduro resulta fundamental por el papel de garante que está cumpliendo Caracas en el proceso de diálogos que está llevando adelante Santos con las FARC.

Venezuela y Colombia tuvieron un comercio bilateral de unos 3.200 millones de dólares en el 2012, según cifras oficiales colombianas.

Luego de la crisis que se dio a mediados del 2010 cuando el fallecido presidente Hugo Chávez rompió relaciones diplomáticas con Colombia en rechazo por unos señalamientos del gobierno de Alvaro Uribe que acusó a Venezuela de proteger a guerrilleros, el intercambio comercial entre los dos países tuvo un desplome de más de 70% que no se ha logrado recuperar por completo a pesar de la reactivación de las relaciones en agosto de ese año.

Antes de la crisis del 2010 el comercio entre los países rondó entre los seis mil millones de dólares y los cuatro mil millones de dólares al año.

 — AP