26 de febrero de 2013 / 02:00 p.m.

 Israel repatrió el año pasado a al menos mil refugiados sudaneses sin informar a la ONU en una operación secreta a través de un tercer país, denuncia el diario Haaretz en su edición de hoy.

Los refugiados fueron trasladados a Sudán, un país en estado de guerra con Israel y que en el pasado amenazó con ajusticiar a cualquiera que haya pisado el territorio israelí.

Una fuente oficial dijo al diario que Israel les pagó los billetes y que, sin revelar su procedencia, consiguió trasladarles a su país de origen a través de una escala.

Una parte de los repatriados se encontraban en cárceles israelíes por entrada ilegal en el país, de acuerdo a una nueva ley aprobada en junio de 2012 según la cual las autoridades pueden arrestar a cualquier inmigrante ilegal y dejarlo en prisión durante años.

Se trata de una legislación que en su momento despertó una gran polémica, porque con ello Israel evita tener que conceder el estatus de refugiados a muchos inmigrantes del África subsahariana que solicitaban ese estatus a su llegada a través de la frontera con Egipto.

Según la ONU, la repatriación desde una celda no está considerada un acto voluntario y la agencia para los refugiados ACNUR advirtió en 2008 a Israel que su repatriación supondría "un grave daño al acuerdo" que firmó este país en materia de refugiados, que incluye no devolverlos si su vida o libertades básicas corren peligro.

EFE