18 de abril de 2013 / 07:42 p.m.

 La segunda votación en el Parlamento para elegir alnuevo presidente de la República italiana concluyó hoy sin que ninguno de los candidatos alcanzara la mayoría de dos tercios requerida para sustituir al actual jefe del Estado, Giorgio Napolitano, cuyo mandato finaliza el 15 de mayo.

El fracaso de la segunda votación, en la que se necesitaba un total de 672 apoyos para ser elegido, era predecible, pues el progresista Partido Demócrata (PD), de Pier Luigi Bersani, y el conservador Pueblo de Libertad (PDL), de Silvio Berlusconi, anunciaron su intención de votar en blanco en esta vuelta.

En la votación, en la que tienen derecho a participar 1.007 electores, tomaron parte 948, de los que 418 votaron en blanco, mientras 230 lo hicieron por el jurista Stefano Rodotà, candidato delMovimiento 5 Estrellas, del cómico Beppe Grillo.

Rodotà se convirtió así en el aspirante más votado en esta segunda ronda, mientras que el exsindicalista Franco Marini, candidato al que el PD y el PDL habían expresado su respaldo de forma oficial, tan solo recibió 15 apoyos, como consecuencia de la decisión de votar en blanco que habían acordado ambas formaciones.

Esta decisión de votar en blanco permite a las dos partidos seguir negociando y establecernuevas estrategias de cara a la conquista de la presidencia de la República, entre las que podría estar llegar a la cuarta votación, ya que a partir de ésta es suficiente la mayoría absoluta, fijada en 504 votos, para ser designado jefe del Estado.

Sin embargo, y pese a la incertidumbre que se cierne sobre el rumbo que tomarán las cosas, las declaraciones de Bersani indican que en el PD se está perfilando una alternativa a la discutida propuesta de Marini, aunque éste haya rechazado, según los medios, dar un paso atrás en su candidatura.

Bersani declaró que es necesario tomar nota de la apertura de una nueva fase y señaló que "el PD tiene la responsabilidad de adelantar una propuesta a todo el Parlamento. Una propuesta, que como es costumbre en el partido, se decidirá con un método democrático en (una nueva) asamblea de grandes electores", que se espera para mañana.

La apuesta de Bersani por Marini generó críticas en el seno de la formación progresista y del centroizquierda, con algunos miembros que reaccionaron de forma airada a la decisión y mostraron su rechazo a votar por el exdemocristiano y expresidente del Senado, al considerar que no representaba el cambio que necesita Italia.

Unas tensiones internas que llevaron a hablar de la existencia de una fractura del Partido Demócrata, que ahora Bersani deberá intentar solucionar.

Entre los nombres que ahora se barajan vuelven a sonar con fuerza los de los ex primeros ministros progresistas Romano Prodi y Massimo D'Alema, que en las últimas horas habrían perdido fuerza, aunque no se descarta la posibilidad de que el PD acabe apoyando a Rodotà.

Desde el PDL, que se había mostrado a favor de votar a Marini, aunque éste no se enmarcara en las filas del centroderecha, se ve con malos ojos la opción de Prodi, considerado "la bestia negra" de Berlusconi, a quien el expresidente de la Comisión Europea se impuso en el pasado en la carrera a primer ministro.

Así, mientras Berlusconi se dirigió a Udine (norte de Italia) para participar en un acto de partido y ni siquiera acudió a la segunda votación de hoy en el Parlamento, el secretario político del PDL, Angelino Alfano, instaba a buscar una solución idónea para la elección del presidente de la República.

El Movimiento 5 Estrellas, por su parte, se mantiene firme en su apoyo a Rodotà, al menos hasta la cuarta votación, aunque Grillo hoy dio señales de apertura a la candidatura de Prodi, en el caso de que el jurista decidiera renunciar.

Mañana se reanudarán las votaciones para elegir al que será el duodécimo presidente de la República italiana y están previstas dos sesiones, al igual que hoy.

EFE