— JOSÉ ANTONIO LÓPEZ
3 de septiembre de 2013 / 03:27 p.m.

Madrid • Una vez más apareció el nombre del rey Juan Carlos de España en el sumario judicial del caso Nóos, luego de que la Agencia Tributaria informara al juez de la investigación que el monarca prestó 1.2 millones de euros a los duques de Palma (Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin), para que pudieran comprar el palacete de Pedralbes (Barcelona) en 2004.

Las transferencias económicas del rey a su hija, en las cuentas de los duques de Palma, constan en los estados de actividad en un banco español. El análisis judicial de los movimientos financieros de la infanta buscan determinar si ésta cometió el delito de lavado de dinero. Las operaciones se hicieron desde la cuenta personal del rey en Madrid a la de su hija en Barcelona.

 

Fueron “dos transferencias urgentes” en los meses de julio y septiembre de ese año desde una cuenta bancaria del jefe del Estado. La infanta Cristina declaró el dinero como préstamo ante el fisco y liquidó el impuesto de patrimonio correspondiente.

 

De acuerdo con fuentes de la investigación, el Ministerio Público podría pedir a la infanta la documentación que avale los pagos del préstamo y descartar así que se trate de una donación encubierta por la que habría que haber ingresado una cantidad mucho mayor a las arcas públicas.

 

Los voceros de la Casa Real refirieron que el rey, según el New York Times, tiene una fortuna de 2 mil 300 millones de euros, hizo un préstamo a los duques para comprar su residencia en Barcelona y que se firmó en un documento ante notario y ambas partes han liquidado la cuota.

 

El juez José Castro amplió en agosto el ámbito de su investigación penal sobre Cristina de Borbón por su posible relación con delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal, en conexión con los negocios sospechosos de corrupción de su esposo Iñaki Urdangarin, imputado por presunta prevaricación, malversación de fondos, fraude a la Administración y falsedad documental.

 

La anterior es la última diligencia judicial para disipar si se imputa a la infanta. La Audiencia Provincial de Mallorca dejó en suspenso la acusación anterior que decidió el juez Castro aunque en sus argumentos jurídicos le mostró el camino para volver a imputar a la hija del rey.

 

El magistrado del caso Nóos pidió a la Agencia Tributaria que rastreara todas las operaciones económicas con terceros que efectuó la infanta Cristina, en especial las relacionadas con las obras de reforma del palacete de Pedralbes que adquirió junto a su marido, Iñaki Urdangarin, por seis millones de euros.

 

La pareja compró la casa en octubre de 2004, cuando el Instituto Nóos intensificó sus relaciones con distintos gobiernos del conservador y gobernante Partido Popular (PP) para lograr contratos millonarios sin concurso previo. Urdangarin y la infanta invirtieron en los años siguientes unos tres millones de euros en la mejora y decoración de la casa, con una superficie de mil metros cuadrados.

 

Desde los dos principales partidos políticos, el PP y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no se emitió ninguna declaración. Sí lo hizo la cuarta fuerza política del país, Unión Progreso y Democracia, cuya máxima dirigente, Rosa Díez, declaró que el rey “debe dar la cara” y explicar lo que pasó.