10 de diciembre de 2014 / 03:39 p.m.

México.- La incredulidad de tener a una estrella de Hollywood en la Ciudad de México se hizo notar ayer entre contados transeúntes y automovilistas que vieron a Robert De Niro en la zona de Polanco.

Trabajadores del área, algunos paparazzi y curiosos que se acercaron al lugar para saber qué era lo que pasaba ante un fuerte dispositivo de seguridad, fueron de los pocos que vieron al actor estadunidense por unos segundos en el país, a donde vino a inaugurar la segunda sucursal de su restaurante de comida japonesa, Nobu.

Adentro del local, en un ambiente de glamour, De Niro quiso pasar con discreción su estadía en el sitio, donde lo acompañaron invitados especiales como el Secretario de Turismo de la Ciudad de México, Miguel Torruco, y el periodista Jacobo Zabludovsky.

El histrión, que vistió de forma sencilla con una camisa negra y saco café, dio un corto discurso, donde se limitó a decir que México "es un gran país" y que se encontraba "muy feliz" de estar "en un lugar increíble".

Entre flashazos y decenas de celulares grabando, De Niro rechazó externar opiniones ante las preguntas sobre qué pensaba del cine nacional o de los actores que participaban en películas hechas en Estados Unidos.

“No estoy calificado para hablar de la industria mexicana de cine. Sé que es vibrante en diferentes formas; de hecho hice una película con Alex Phillips Jr. (director de fotografía mexicano) hace muchos años en Long Island. Fueron buenos tiempos”, comentó el actor, sin ahondar en más detalles de esa cinta titulada Sam's Song, que fue filmada en 1969 por John C. Broderick y John Shade.

Tampoco quiso hablar del libro que recién salió a la venta sobre su vida, ni de su decisión de invertir en México. El intérprete que participó en cintas como Taxi Driver y El padrino II no se inmutaba ante nada.

Después de ese corto encuentro con los representantes de los medios de comunicación, el actor pasó entre tumultos a la entrada para inaugurar su sitio con un singular brindis japonés. Algunos invitados buscaban a cómo diera lugar una selfie. pero no lograron  la mejor toma.

Minutos más tarde, fue resguardado en una parte del restaurante, donde bebió una copa de vino y se preparó para ir a un coctel que le organizaron en las Lomas con alrededor de 400 invitados.

En un fugaz saludo con Jacobo Zabludovsky, el periodista le preguntó qué le faltaba por hacer, a lo que De Niro respondió: "Muchas cosas", pero que la edad y el tiempo ya no le iban a permitir realizarlas.

Robert de Niro, multinominado al Oscar, director y productor de cine, abandonó el lugar a bordo de un lujoso auto que fue escoltado por camionetas negras, sin dejar rastro alguno de su presencia.   

La inauguración

- A diferencia de otras visitas de estrellas internacionales a México, en esta ocasión no hubo fanáticos a las afueras del lugar.

- El actor estuvo acompañado en todo momento de empresarios y fue escoltado por personal de seguridad a su llegada y salida.

- El restaurante fue acondicionado para la visita de De Niro y se espera que tenga una buena aceptación de los comensales.

 FOTO:Milenio Digital 

IVAN CASTAÑEDA/MILENIO DIGITAL