AP
22 de mayo de 2015 / 11:34 a.m.

Los Ángeles.-Los Rolling Stones rockearon en el íntimo Teatro Fonda el miércoles con suficiente energía como para impulsar su gira por 15 ciudades de Norteamérica.

La banda anunció el miércoles por la mañana que se presentaría en un "club" esa noche para arrancar su gira Zip Code, que comienza el domingo en San Diego. Las entradas para el concierto sorpresa en el teatro con capacidad para mil 300 personas agotaron instantáneamente. Y un admirador fuera del teatro llegó a ofrecer 4 mil dólares por un boleto.

Los Stones tocaron una hora y media, incluyendo el álbum "Sticky Fingers" en su totalidad, con el mismo entusiasmo que tenían cuando el disco fue lanzado en 1971.

"Este es nuestro primer concierto de la gira", dijo Jagger. "Esta noche haremos algo que nunca habíamos hecho antes ... vamos a tocar todo el 'Sticky Fingers'''.

El grupo relanzará el disco la próxima semana.

Como lo prometieron, tocaron todas las piezas del disco y Jagger exhibió una energía similar a la de las porristas de secundaria en todo momento (pareciera que no se ha enterado de que tiene 71 años). Se pavoneaba, se meneaba y rebotaba su pecho, golpeaba el aire y contoneaba su cuerpo enjuto. Y su voz sonaba perfecta. ¿A quién le importa si ya no puede alcanzar las notas más agudas?

ROLLING STONES

Keith Richards también lució su voz y parecía muy contento. Con su cabello canoso y piel pálida, el guitarrista de 71 años parece hecho de cenizas, pero su guitarra es muy joven y parecía que Richards se estaba divirtiendo.

Lo mismo pasaba con el huesudo Ronnie Wood y el baterista Charlie Watts, quien le sonrió a Jagger.

En algún momento había 11 músicos en el escenario, con dos tecladistas, dos coristas, dos saxofonistas y un bajista que acompañaban a los Stones.

El público fue igualmente deslumbrante, Jack Nicholson, Bruce Willis, Harry Styles, Leonard Cohen y Kesha entre los que disfrutaban el concierto desde un palco abierto únicamente para invitados especiales.

ROLLING STONES

Jagger fungió como maestro de ceremonias.

"Les debí advertir antes, pero podría haber muchas referencias a las drogas de los años 60 en este disco que quizá afecten a alguna persona. Esa era una gran escena artística de onda", dijo al presentar "Sister Morphine".

"Es una canción un poco triste", dijo cuando la terminaron. "Y ya habrá más".

Jagger tomó una guitarra acústica para tocar "Wild Horses" y Richards una doble para "You've Got to Move". También presentaron "Start Me Up", "When the Whip Comes Down" y "All Down the Line".
Cuando les pidieron tocar una canción extra le rindieron homenaje a BB King, quien murió la semana pasada.

"Era uno de nuestros guitarristas favoritos", dijo Jagger, "un tipo maravilloso que tocó con nosotros en varias ocasiones".

La versión de los Stones de "Rock Me Baby" incluyó un sólo de armónica de Jagger. Igualmente interpretaron "Jumpin' Jack Flash" antes de terminar con "Can't Turn You Loose" de Otis Redding antes de hacer una reverencia juntos.

Los conciertos secretos antes de una gira se están convirtiendo en una tradición para los Rolling Stones, que se presentaron en un club aún más pequeño de Los Angeles antes de comenzar su gira "50 and Counting" en el Staples Center en 2013.

"El próximo año regresaremos para tocar todo el 'Satanic Majesties''', bromeó Jagger.