6 de septiembre de 2013 / 01:17 p.m.

San Petersburgo  • La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, canceló ayer el viaje de una comitiva a Estados Unidos que prepararía su visita de Estado a Washington prevista para el próximo 23 de octubre. La decisión se debe al malestar causado tras las revelaciones de que agencias de inteligencia estadunidenses espiaron sus comunicaciones personales.

“"Esperamos aclaraciones de manera formal del gobierno estadunidense"” sobre las denuncias de que las comunicaciones de la presidenta y las de varios asesores fueron objeto de espionaje, y éstas aún no han llegado, declaró ayer la cancillería brasileña.

 

En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunió ayer con Rousseff, en la cumbre del G20 en San Petersburgo, confirmaron los dos gobiernos.

 

“"El presidente (Obama) se reunió con la presidenta Rousseff de Brasil hoy, entre la primera sesión plenaria del G20 y la cena de esta noche"”, afirmó anoche un comunicado oficial de la Casa Blanca.

 

 

Ninguno de los países ofreció más detalles sobre la reunión, pero el gobierno brasileño anunció que Rousseff concederá una rueda de prensa hoy, tras el cierre de la cumbre del G20 y antes de iniciar su viaje de regreso a Brasilia.

 

Los rumores sobre el encuentro se intensificaron después de que los dos gobernantes llegaron después de sus pares al palacio Grand Peterhof, donde el presidente ruso Vladimir Putin ofreció una cena a los líderes que intervienen en la cumbre.

 

Rousseff y Obama, sin embargo, no arribaron juntos; el mandatario estadunidense llegó unos cinco minutos después de la brasileña.

 

Aunque ninguno de los dos gobiernos confirmó el tema de la reunión, se da como seguro que Obama trató de explicar a Rousseff el incidente desatado por la revelación de que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadunidense monitoreó contactos telefónicos de la mandataria brasileña con sus asesores, que desató indignación en el país sudamericano.

 

"“Nosotros entendemos la fuerza del sentimiento de ellos (los brasileños) sobre este asunto"”, afirmó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes.

 

Además, Rhodes informó que Washington desea preservar la relación bilateral con Brasil, que es" “muy importante, no solo en las Américas, sino también en el mundo"”.

 

El vocero evitó informar si la Casa Blanca pretende disculparse formalmente por el espionaje a Rousseff, y se limitó a decir que el objetivo del gobierno estadunidense es “asegurar que los brasileños entiendan exactamente la naturaleza de nuestros esfuerzos de inteligencia”, que son desarrollados “en prácticamente todos los países del mundo”.

 

“"Si hay inquietudes que podamos resolver y que sean consistentes con las exigencias de seguridad nacional, nuestra meta es hacerlo a través de nuestra relación bilateral”", concluyó Rhodes ante la prensa en San Petersburgo.

claves:

Más revelaciones

-La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadunidense y el servicio secreto británico GHCQ pudieron acceder a datos encriptados en internet, indicaron ayer los diarios The New York Times yThe Guardian.

 

-La NSA pudo entrar a los sistemas gracias al uso de supercomputadoras, trucos técnicos, resoluciones judiciales y con la ayuda de compañías tecnológicas.

 

-Los analistas de GCHQ se ocuparon de trabajar en sitios como Google, Yahoo y Facebook.

 — AGENCIAS