EFE
18 de septiembre de 2013 / 09:35 p.m.

Moscú, Damasco • El régimen sirio y su aliado ruso se activaban hoy para impedir toda resolución de la ONU que pueda abrir la vía a un recurso a la fuerza contra Siria. Rusia acusó hoy a los inspectores de la ONU que investigaron el ataque químico del 21 de agosto en Siria de haber ignorado en su informe indicios que les remitió el gobierno sirio.

"Estos indicios dicen mucho" y "nos molesta que no hayan recibido la atención apropiada en el informe" de la misión de la ONU, declaró en Damasco Serguei Riabkov, viceministro ruso de Relaciones Exteriores, en declaraciones difundidas por la televisión rusa.

Riabkov añadió que el gobierno sirio ha asegurado que respetará el plazo de una semana en el que debe facilitar una información completa sobre su arsenal químico. "Hemos recibido garantías de que eso se hará a tiempo", dijo en Damasco. Siria confía en que la ONU no adopte una resolución sobre sus armas químicas que prevea el recurso a la fuerza militar y agradeció el miércoles a Moscú por su apoyo.

Pese al acuerdo del sábado 14 de septiembre entre Estados Unidos y Rusia para destruir las armas químicas sirias hacia mediados de 2014, ambas partes siguen teniendo puntos de vista diferentes sobre lo ocurrido el 21 de agosto en los suburbios de Damasco y sobre la inclusión o no del recurso a la fuerza en una nueva resolución de la ONU sobre Siria.

Para Estados Unidos y Francia, sólo el régimen de Bashar al Asad puede haber llevado a cabo el ataque del 21 de agosto, mientras que Rusia ha reiterado varias veces la sospecha de que dicho ataque químico fue una "provocación" orquestada por los rebeldes con el objetivo de fomentar una intervención militar internacional en el país.

Asad agradeció hoy a Rusia por el apoyo brindado a su país frente al "ataque violento del que es objeto", al recibir en Damasco al viceministro de Relaciones Exteriores ruso Serguei Riabkov. Asad estimó que la posición rusa puede contribuir a crear "un nuevo equilibrio mundial".

Además, para el viceministro de Relaciones Exteriores sirio, Faisal Moqdad, la ONU no adoptará una resolución sobre sus armas químicas con arreglo al capítulo VII, que prevé el recurso a la fuerza. "Creo que es una gran mentira de las potencias occidentales y creemos que no se utilizará nunca [el capítul0 VII] porque nada lo justifica", declaró Moqdad.

Por su parte, Riabkov, citado por las agencias rusas, calificó de "parcial" el informe de los inspectores de la ONU sobre el ataque químico del 21 de agosto publicado esta semana.

"Estamos decepcionados [...] con el enfoque de la secretaría de la ONU y de los inspectores de la ONU que se encontraban en Siria, que prepararon su informe de forma selectiva e incompleta, sin tomar en consideración elementos que habíamos señalado repetidas veces", se quejó. "Sin una visión completa [...] el carácter de las conclusiones sólo se puede describir como politizado, parcial y unilateral", dijo.

En cambio, para el presidente estadunidense Barack Obama, "cuando se observan los detalles y pruebas que presenta [la ONU] es inconcebible que nadie que no sea el régimen" el que usó armas químicas. "Creo que esto cambia la dinámica internacional. Creo que cambia la opinión internacional sobre la cuestión", puntualizó en declaraciones al canal hispano Telemundo.

Obama añadió que a pesar de los esfuerzos diplomáticos que lleva a cabo su país, sigue pensando que Asad debe de ser expulsado del poder. Por su parte, España quiere una resolución "vinculante" de la ONU "lo antes posible" sobre las armas químicas de Siria, declaró hoy en París el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.

El ministro se reunió hoy con su par francés, Laurent Fabius, quien declaró que "nadie puede cuestionar la objetividad de los inspectores de la ONU". En el informe entregado el lunes al secretario general de la ONU Ban Ki-moon, los expertos que investigaron en Siria afirman haber encontrado "pruebas flagrantes y convincentes" del uso de gas sarín en la matanza del 21 de agosto cerca de Damasco.

Al presentarlo el lunes a los quince miembros del Consejo de Seguridad, el Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó de "crimen de guerra" este ataque, que según Washington dejó 1,429 muertos.

El informe de los expertos, que regresarán "pronto" a Siria para investigar sobre otras denuncias, no señalaba directamente a los responsables de estos ataques con armas químicas, ya que su mandato prevé que no se pronuncien sobre ese punto.