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13 de octubre de 2016 / 09:14 a.m.

MÉXICO.- Ayer se vivió una noche especial para miles de personas que han esperado por años a que The Who llegara a México. Por primera vez el país contó con la presentación de la gira del cincuenta aniversario de la fundación de la banda.

Con este concierto, que forma parte del tour “Back to The Who”, la banda británica salda la deuda que dejó pendiente tras la cancelación del show que ofrecería hace casi una década en el Foro Sol, cuando un problema de bronquitis le impediría al vocalista Roger Daltrey realizar el concierto.

Esta vez las indicaciones fueron claras, un letrero en la pantalla principal solicitó a los miles asistentes que evitaran fumar, pues el humo de cigarro afecta a la salud del líder y fundador de la banda, la cual es considerada una de las leyendas del rock junto con The Beatles y The Rolling Stones.

En las pantallas ubicada detrás del escenario podía leerse algunas de las historias de la banda junto con fotos de poco más de 50 años de carrera, en donde podían leerse los memoriales dirigidos al bajista John Entwistle quien falleció a los 57 años de edad y al baterista Keith Moon quien murió a los 32 años víctima de sus excesos.

Sobre el escenario aparecieron los fundadores Roger Daltrey y el guitarrista Pete Townshend, quienes se encontraban acompañados por el baterista Zak Starkey, hijo de Ringo Starr; Frank Simmes; Simon Townshend en la guitarra, hermano Pete; Pino Palladino en el bajo; Loren Gold y John Corey en los teclados.

De esta forma comenzaron a entonar la primera canción de la noche, "I can't explain", en medio de un alarido ensordecedor.

"¡The Who!", gritaban los miles de fieles que se dieron cita en el domo de cobre para vivir una noche histórica; entre sus seguidores congregados se encontraban jóvenes y adultos, además de algunos contemporáneos a la banda.

Jugando con el micrófono al lanzarlo por los aires, Daltrey interpretó "The Seeker", para después tomar su guitarra y cantar "Who are you" mientras los miles de congregados lo acompañaban con los coros.

Tras "The Kids are all right", Daltrey se dirigió por primera vez al público.

"No voy a intentar hablar en español, pero los amamos, nos ha tomados mucho tiempo para venir a México, nos disculpamos, pero estamos muy contentos", dijo.

Tanto Daltrey como Townshend, ambos septuagenarios que decían que preferían morir jóvenes antes de envejecer, tocaron "My generation", para después dar paso a "Behind blue eyes", canciones con las que pusieron eufóricos a sus fans.

Los riffs de Townshend resonaron en "You better you bet", pronto aparecerían algunos de los temas de "Quadrophenia" lanzado en 1973 como "I'm One" y "The Rock", en este último tema en el que proyectaron algunas imágenes de múltiples acontecimientos históricos que marcaron al mundo, para así dar paso a "Love, o'er Me".

En el ambiente se exhalaba una enorme energía bajo la estridencia de los acordes de la banda con “Sparks”, “The Acid Queen”, “Pinball Wizard”.

En su set musical, el cual parecía hasta este momento ser idéntico a los conciertos ofrecidos en Estados Unidos, no podía faltar "See Me, Feel Me", y fue al escucharse los primeros acordes del clásico "Baba O'Riley" que miles de asistentes sacaron sus celulares para documentar este suceso.

Y aunque muchos pensaron que "Won't get fooled again" sería la última pieza con la que se despediría la agrupación al salir del escenario, los músicos sorprendieron con "Substitutes".