8 de mayo de 2013 / 01:48 p.m.

Por qué? ¿Cómo? Estados Unidos no salía ayer de su estupor después de la detención de tres hermanos sospechosos de haber secuestrado a tres jóvenes desaparecidas durante unos diez años en Cleveland, Ohio (norte).

Amanda Berry, de 27 años, Gina DeJesus, 23, y Michelle Knight, 32, lograron escapar de una casa en el barrio de West Side en Cleveland, no lejos de donde desaparecieron entre 2002 y 2004, luego de que una de ellas, Amanda, sacara un brazo por el hueco de una puerta y comenzara a gritar, lo que alertó a un vecino que acudió en su ayuda.

Una niña de seis años, hija de Berry, también fue hallada junto con las mujeres.

""Tenemos muchas preguntas sin respuesta. ¿Por qué fueron secuestradas? ¿Cómo fueron capturadas? ¿Y cómo permanecieron en Cleveland sin ser identificadas en ningún momento?"", se preguntó el alcalde de Cleveland, Frank Jackson, ante la prensa.

""Ayúdenme, soy Amanda Berry"", dijo, frenética, la joven al llamar al número de emergencias 911 la noche del lunes después de que un vecino la ayudó a escapar junto con su hijita de la casa donde estaba junto a otras dos mujeres, a pocos kilómetros de donde habían sido secuestradas.

Luego del sorprendente descubrimiento, la policía detuvo a los hermanos Pedro, Oneil y Ariel, Castro, de 54, 50 y 52 años respectivamente. Ariel es el dueño de la casa; sus dos hermanos vivían en otro lugar, dijo la policía sin dar más detalles.

La cadena CBS News, citando a la familia, dijo que DeJesus, de origen puertorriqueño al igual que los tres detenidos, conocía a Ariel Castro, quien sería el padre de su mejor amigo.

El director de seguridad pública de Cleveland, Martin Flask, dijo que la policía no fue alertada de ninguna situación anómala en el 2207 de Seymour Avenue, aunque estuvo ahí dos veces: en marzo de 2000, porque Ariel Castro denunció una pelea callejera, y en enero de 2004, cuando el hombre, entonces conductor de un autobús escolar, se olvió un niño en el vehículo. Pero no halló motivos para investigar más.

Las tres mujeres fueron dadas de alta ayer de un hospital local como “relativamente saludables”, según el MetroHealth Medical Center.

Charlie Czorb, un vecino, dijo que estaba sorprendido por el hecho de que las mujeres hubieran permanecido tanto tiempo en la casa sin que nadie lo notara. “Hice barbacoas con este tipo, escuchamos salsa. Nunca nada me hizo pensar que tenía chicas en esa casa. Salía al jardín, paseaba a su perro, cuidaba su auto, un tipo común”, dijo Charles Ramsey, el vecino que oyó los gritos de Amanda y la ayudó a escapar.

""Fui a la entrada de la casa y me dijo ‘Ayúdame. Me han secuestrado. He estado en esta casa por mucho tiempo. Quiero irme. Ahora mismo’”, contó a la cadena ABC.

Ramsey rompió la parte de abajo de la puerta de una patada y la mujer salió a gatas “llevando una niña”, según contó. Berry había sido vista por última vez el 21 de abril 2003 por la tarde, cuando salía de su trabajo en un restaurante de comida rápida a pocos metros de su casa. Tenía 16 años.

Su madre, Louwana Miller, murió “de pena” (un ataque cardiaco) en marzo de 2006, dijo a la CNN un allegado a la familia.

 AGENCIAS