25 de julio de 2013 / 04:46 p.m.

España• La policía puso bajo investigación el jueves al conductor del tren español en el que murieron 80 personas tras descarrilar cerca de Santiago de Compostela, en el noroeste de España, en uno de los peores desastres ferroviarios de Europa que causó también cerca de un centenar de heridos.

El vicepresidente del Gobierno regional confirmó la cifra de muertos y dijo que había 94 heridos, de los cuales 35 estaban graves, incluidos cuatro niños.

Autoridades dijeron que personas de varias nacionalidades se encontraban heridas, entre ellos al menos un ciudadano británico y algunos estadounidenses.

Dramáticas imágenes de video tomadas por una cámara de seguridad y difundidas por Internet mostraron cómo el tren choca contra un muro paralelo a las vías al descarrilar en una curva a última hora de la tarde del miércoles.

Uno de los dos maquinistas del tren fue imputado en la investigación y tendrá que prestar declaración ante la Policía Judicial, según confirmó una portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

Las autoridades gallegas dijeron que el tren tenía dos conductores y que uno estaba hospitalizado, pero quedaba inmediatamente claro cuál de los maquinistas declarará como imputado.

Reportes de periódicos citaban a testigos diciendo que el conductor Francisco José Garzón, quien ayudó a rescatar víctimas, gritaba: "Descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer".

El País indicó que uno de los maquinistas había quedado atrapado en la cabina y que comunicó por radio a la estación ferroviaria que el tren había ingresado en la curva a 190 kilómetros por hora.

"¡Somos humanos! ¡Somos humanos!", repetía. "Espero que no haya muertos porque caerán sobre mi conciencia", según el relato del periódico, que citó fuentes cercanas a la investigación.

El desastre se produjo en la víspera de una importante celebración religiosa en la popular ciudad del noroeste español a las 20.41 hora local del miércoles (1841 GMT).

En el lugar del accidente, aún yacían cuerpos cubiertos por mantas alrededor del tren devastado mientras seguía saliendo humo. Todavía se estaban retirando restos de las víctimas el jueves por la mañana, 12 horas después del descarrilamiento.

Los trabajadores de emergencia habían detenido la búsqueda de sobrevivientes, según informó la portavoz judicial.

Exceso De Velocidad

Una fuente oficial con conocimiento de las investigaciones sobre el desastre dijo que el exceso de velocidad causó el accidente. Sin embargo, no pudo confirmar la velocidad exacta a la que viajaba el tren en el momento del siniestro.

El País citó también fuentes cercanas a la investigación diciendo que el tren viajaba a más del doble del límite de velocidad permitido en una curva pronunciada y el alcalde de Santiago de Compostela dijo que probablemente la formación iba demasiado rápido.

El secretario general del sindicato de maquinistas de la empresa ferroviaria Renfe, Juan Jesús García Fraile, dijo que el conductor del tren fue sedado y que esperaba visitarlo en el hospital el jueves. Ha estado operando trenes en la región por tres años, agregó García.

Testigos y sobrevivientes del accidente contaron que escucharon un gran ruido, antes de que varios vagones quedaran agolpados sobre la vía, desde donde se elevó una enorme columna de humo.

Vecinos corrieron al lugar de la tragedia para ayudar en las tareas de rescate, incluso golpeando con piedras los vidrios de la formación para sacar a las personas atrapadas. Ana Taboada, una auxiliar de clínica de 29 años, fue una de las primeras en arribar a la escena.

"Cuando se despejó la polvareda ya vi cuerpos. Yo no llegué a bajar a la vía, porque me quedé ayudando a los pasajeros que subían por el terraplén", dijo Taboada.

"Oímos un ruido grandísimo y salimos hacia abajo. Ayudé a sacar heridos y algún cadáver. Me metí en los vagones pero lo que vi es mejor no contarlo", dijo a Reuters el jueves Ricardo Martínez, de 47 años, un panadero que acudió a ayudar tras el siniestro.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, oriundo de Santiago de Compostela, visitó el jueves el lugar del siniestro y el principal hospital en el que se encuentran los heridos. El mandatario declaró tres días de luto nacional en honor a las víctimas.

El tren de ocho vagones, operado por la compañía ferroviaria estatal Renfe y con 247 personas abordo, se salió de las vías en momentos en que Santiago de Compostela se preparaba para la festividad religiosa en la que miles de peregrinos católicos de todo el mundo colman sus calles.

La capital gallega, destino de los peregrinos que recorren el tradicional Camino de Santiago, suspendió las celebraciones por la festividad de su patrono, incluida la tradicional misa en su catedral de origen románico.

El pasajero Ricardo Montesco dijo a la estación radial Cadena Ser que el tren se aproximó a la curva a alta velocidad, volcó y los vagones se apilaron uno sobre el otro.

REUTERS