26 de diciembre de 2013 / 03:27 p.m.

LITCHFIELD, Maine.- La situación pudiera cambiar en momentos que cae más nieve en partes de Maine y Michigan y la baja temperatura impide que el hielo se derrita en los cables de transmisión de electricidad y ramas de árboles, lo que significa nuevos riesgos de apagones.

La electrogeneradora Bangor Hydro Electric en Maine aconseja a la población que demorará hasta últimas horas del viernes antes que sus más de 11.000 clientes tengan el servicio restablecido. La cifra ha fluctuado porque a algunas personas se les restablece el servicio mientras que otras lo pierden. La empresa dijo que los árboles caídos son el mayor problema que enfrentan las cuadrillas de trabajadores.

"Hemos tenido dos días hermosos y soleados en Maine, pero el cielo sigue ahí", dijo Lynette Miller, portavoz de la Dirección de Emergencias de Maine. "(A las cuadrillas) les preocupa que se forme más hielo en los árboles ya comprometidos por el peso del agua congelada".

Otra empresa eléctrica, Central Maine Power, con más de 30.000 personas sin servicio hasta el miércoles ya tarde, esperaba restaurar el servicio a la mayoría para finales del jueves, pero reconoció que algunos clientes todavía estarán sin servicio el viernes. Más de 100.000 personas estaban sin electricidad durante la parte más fuerte de la tormenta.

El jueves pudieran caer en partes de Maine entre 5 y 15 centímetros (2 a6 pulgadas) de nueve pudieran caer en partes de Maine el jueves.

Ashley Walter, 27, todavía estaba abrigada con su esposo Jacob, y su hija de un mes, Leah, en un refugio establecido en una escuela de Litchfield, Maine. La familia está sin electricidad desde el domingo.

A pesar de los retos de tener que irse a un refugio, especialmente en Navidad, la familia mantiene una actitud positiva.

"Es algo fuera de lo común, pero estamos soportando la situación", dijo Ashley Walter el miércoles. "Pasamos Navidad juntos anoche. Les preparé regalos pequeños a mi esposo, hermanas y a mi hija".

Trudy Lamoreau supervisaba el refugio de emergencia donde el martes por la noche se quedaron unas 25 personas. Lamoreau, que también es la administradora municipal, dijo que usaron los generadores de la escuela para hacer funcionar la calefacción hasta que le reanudaron el servicio eléctrico el martes por la noche.

"La gente está bien, considerando las circunstancias", dijo.

En Michigan, unas 139.000 seguían sin electricidad el miércoles por la tarde, en comparación con medio millón en el momento de más intensidad de la tormenta.

Hasta el momento, las autoridades culpan a la tormenta por 27 muertes, 17 en Estados Unidos y 10 en Canadá, entre ellos cinco que aparentemente fallecieron de asfixiados por monóxido de carbono.

En Canadá, unas 160.000 personas no tenían servicio eléctrico el miércoles. En Toronto la cifra era de 72.000, en comparación con 300,000 en el momento más fuerte de los apagones. El alcalde Rob Ford dijo que el servicio no se reestablecerá completamente hasta el fin de semana.

AP